Fondo Logo

Profesora del Departamento de Lengua Española en la Universidad de Granada, Elena Fernández de Molina viene ocupándose especialmente sobre la variación lingüística desde un punto de vista sociológico. Ha realizado también estudios en torno a pragmática y nuevas tecnologías. Se doctoró (2014) con una tesis sobre el habla de Mérida, dirigida por Antonio Salvador Plans y Miguel Becerra Pérez. Con ese trabajo se propuso la autora actualizar el que realizase (1943) Zamora Vicente, El habla de Mérida y sus cercanías, un hito en los estudios sobre dialectología extremeña. Ese es el origen de esta publicación (donde, curiosamente, se vela el nombre de quien fuese catedrático del Instituto de Mérida, Secretario perpetuo de la Academia Española de la Lengua, académico de honor de la R. de Extremadura, reconocido filólogo, maestro de tantos y cuya biblioteca está depositada en la Universidad de Extremadura).
Entre las publicaciones de Fernández de Molina cabe recordar
- «Nuevas perspectivas para el estudio de la variación lingüística regional en el habla de Mérida (Badajoz): características morfosintácticas desde una perspectiva sociolingüística», Revista Española de Lingüística Aplicada (RESLA)(2017)
-«El nivel social como indicador de la variación de -/s/ en el habla de Mérida (Badajoz)», Dialectología, 2016.
«El seseo en Fuente del Maestre: un estudio sociolingüístico», en Congosto, Y., Fonética Experimental, Educación Superior e Investigación. Madrid, Arco/Libros., 2015.
- “El habla en Extremadura. Investigaciones sobre morfosintaxis y el léxico regional”, Anuario de estudios filológicos nº 38, 2015.

El título de la presente obra, Vocabulario de Mérida (Badajoz). Niveles bajo, medio y alto, ilustra ya sobre el enfoque sociolingüístico con que se compuso. Se fundamenta en un extenso cuestionario (con 12 campos semánticos y más de 1.000 preguntas) que la investigadora formuló a hablantes emeritenses solicitándoles seleccionasen las oportunas respuestas. Se recogieron así más de 60.000 variantes, según la edad, sexo y nivel de instrucción de los interlocutores. Este conjunto de datos léxicos, obtenidos siguiendo el modelo del Cuestionario para el estudio coordinado de la norma lingúistica culta (PILEI, 1971), pero adaptado a informantes de cualquier nivel social y a las nuevas condiciones socioculturales, constituye un magnífico testimonio del vocabulario activo de los emeritenses en la primera década del siglo XXI. El cuerpo humano, la alimentación, el vestuario, la casa, la familia (ciclo de vida), la vida social (diversiones), la ciudad y el comercio, la enseñanza, la iglesia, la metereología, el tiempo cronológico y los medios (prensa, cine, televisión e internet) fueron los campos semánticos elegidos. A ellos están referidas las respuestas.
Se pronunciarían 99 informantes, hombres y mujeres seleccionados en dos grupos por edad (de entre 20-34 años y 35-59) y tres niveles sociales (según tuvieran estudios de elementales, medios o superiores, señalándose la profesión que ejercían durante la recolección de los datos (carpinteros, mecánicos, estudiantes, vendedores, profesores, autónomos, panaderos, funcionarios, administrativos, técnicos de sonido, amas de casa, informáticos, etc.: nadie dedicado a labores agroganaderas, las predominantes entre nosotros cuando Zamora Vicente elaboró su tesis, ayudándose de un “revolucionario” magnetófono).
“Con esta investigación pretendemos contribuir a los estudios sobre sociolingüística hispánica y, más concretamente, al conocimiento de las hablas extremeñas a partir del estudio de sus localidades más representativas, Mérida (…) no pretendemos hacer un estudio dialectal ni específico de la localidad, simplemente queremos recopilar el léxico activo de sus hablantes”, declara la investigadora (pág. 22).
Cabe esperar de la misma otras publicaciones sobre la fonética y morfosintaxis, donde seguramente se localizan rasgos regionales lingüísticos más diferenciadores que a niveles léxicos.
Ediciones Alfar, empresa andaluza dirigida por el extremeño Bernardo Calderón Alonso (Monesterio, 1947) viene mostrando interés creciente, según confirman sus fondos, por todo lo que dice relación con la lengua y literatura españolas.

Elena Fernández De Molina tés, Vocabulario de Mérida (Badajoz). Niveles bajo, medio y alto. Sevilla, Ediciones Alfar, 2018

RELECTURA DEL KRAUSISMO

Hace ya luengos lustros que me dejé seducir por el krausismo. No me atrajo precisamente la Metafísica del fundador, sino la pragmática que del filósofo alemán supieron deducir Sanz del Río y sus seguidores españoles. Las concepciones del
derecho, ciencia, sociología, política, religión, arte, historia y, claro está, la pedagogía de las personas avanzadas en los siglos XIX y XX en España tienen un fundamento, más o menos explícito, en las tesis del Ideal de la Humanidad.
El “racionalismo armónico” o “panenteísmo”, como también se le denomina, encontrará en Extremadura numerosos seguidores: Tomás Romero de Castilla , Joaquín Sama Vinagre, Urbano González Serrano, Juan Uña Gómez, Ramón Matías Martínez o Rubén Landa Coronado. Otros catedráticos del Instituto de Badajoz difundirían también tesis próximas al krausismo durante el último tercio del siglo XIX, como Anselmo Arenas o Fuertes Acevedo.
En los tiempos últimos, cabe recordar las figuras de Arcadio Guerra , Antonio Jiménez García , Luis de Llera Esteban, Fernando Martín Buezas , Fernando Tomás Pérez González , Modesto Rangel o Vidal Lucía. Y, cómo no, el autor de esta obra.
José Luis Calvo (n. 1940), eligió para tesis doctoral el estudio de las concepciones sobre la Ética en Sanz del Río, tales como se deducen de sus apuntes inéditos conservados en el Archivo Histórico Nacional, carpetillas que yo consulté al elaborar mi estudio de doctorado. Si algo impactó a los coetáneos de los krausistas, fue el esfuerzo de los mismos por conducirse con la máxima pulcritud moral y conseguir que también lo hiciesen sus conciudadanos. Fernando de los Ríos que eran los erasmistas contemporáneos, por compartir con el de Rotterdam esa vis ethica.
Los tiempos que nos ha tocado vivir no se distinguen precisamente por el predominio de la moralidad pública y privada de individuos e instituciones. Si algún fenómeno nos golpea una y otra vez es el de la “corrupción” a todos los niveles. Es acaso lo que indujo al autor, según demuestra la parte primera del libro, a dar testimonio de los casos más flagrantes, aquí referenciados, y proponer al krausismo como posible fundamento de un código para ascender desde los abismos putrefactos a aguas más puras.
Pero no es la corrupción el único fenómeno negativo que lastra el desarrollo de la sociedad contemporánea. Hay también otros, cuya presencia constata y analiza el ensayista merced a datos estadísticos y testimonios en los medios: un islam cada vez más proclive a la interpretación belicista del Corán; el ascenso de un laicismo intolerante e incluso agresivo; el desmoronamiento del sistema educativo en todos sus niveles; la lentitud de la Iglesia católica para afrontar las necesarias innovaciones (pese al elogiado papel del Papa Francisco), por no decir las perturbaciones que está generando el “procés” independentista catalán. ¿Cabe encontrar en el krausismo soluciones para tamaños males? Así lo afirma rotundamente.

Cuando parecen hundirse los pilares desde donde se proyectaban, sobre todo para la juventud, escala de valores, principios de conducta, normas y consejos para una vida sin tacha, debemos encomiar esfuerzos como los del trabajo de D. José Luis para proponer unos esquemas axiológicos
Apelaciones como las de este libro a las enseñanzas krausistas constituyen toda una necesidad en un mundo donde el hambre es una plaga creciente; las guerras, azote de millones; la posverdad (mentira) y fakes news, un vicio generalizado; la aporofobia, sangrante olvido de lo que ha sido el pueblo español; las manipulaciones del lenguaje, una técnica refinada; la laxitud ante situaciones injustas, el relativismo cultural exagerado, la comercialización de la enseñanza, gangrenas insufribles.
Frente a tamaños despropósitos, el autor no deja de recordar los valores que constituyen la axiología del krausismo, aplicada muy especialmente a través de las Instituciones creadas en su nombre, y más que ninguna la Institución Libre de Enseñanza.
La parte segunda del libro viene a mostrar cuán firme fundamento para este código ético puede localizarse en los trabajos inéditos de Sanz del Río. Para escribir su tesis, en los años últimos de la dictadura franquista, cuando el krausismo y sus seguidores no gozaban aún de gran aceptación, el autor repasaría los 40.000 manuscritos inéditos de San del Río conservados en el Archivo Histórico Nacional. Se recoge aquí poco más del 50º de aquel estudio académico, aunque se ha actualizado la bibliografía publicada desde entonces. Faltan algunas referencias importantes, pero se recoge un elenco de títulos básicos. 
Yo creo que, según ocurre con el estoicismo clásico, hoy nuevamente de actualidad, la escuela krausista ha llegado a constituirse en patrimonio cultural e identitario de los españoles. Esta obra lo vuelve a confirmar.

José Luis Calvo Buezas, Educación, valores y convivencia democrática. Pamplona, Ediciones Eunate, 2018, 506 páginas.

No es la primera vez que reseñamos aquí una obra del Dr. Garrido Ardila. Afincado en Edimburgo, de cuya universidad es catedrático, el joven investigador pacense cuenta ya con una bibliografía extensísima. Fácil resultar localizar en la red muchas de sus publicaciones, justo en las que más ha podido fundamentarse el autor, miembro numerario de la Royal Historical Society de Londres,para redactar esta entrega. Dedicada a quince personajes juzgados por el profesor trascendentales en la historia de España, e incluso de toda Europa (El Cid, Hernán Cortés, Juan de Austria, Agustina de Aragón, Isabel la Católica, Carlos V, Ignacio de Loyola, Isidoro de Sevilla, Teresa de Jesús, Miguel de Cervantes, Diego de Velázquez, Emilia Pardo Bazán, Ángel Ganivet, Ortega y Gasset y Unamuno), sobre no pocos de ellos se había ocupado en estudios anteriores. Sin duda, han sido Cervantes y Miguel de Unamuno los que más atrajeron su atención investigadora. Cabe recordar que ha poco coordinó el ensayo colectivo El Unamuno eterno (Anthropos, 2015). En revistas como Anales cervantinos, Bulletin Hispanique, Ínsula, Arbor, Bulletin of Hispanic studies, Archivum, Iberomania, Boletín de la RAEX, Bulletin of the Cervantes Society of America, Revue de littérature comparée y muchísimas otras es frecuente localizar la firma de nuestro paisano.
A los componentes de la feliz nómina se les atribuye –militares, políticos, santos, escritores, artistas, pensadores – rango de héroes por las circunstancias en que desarrollaron sus labores y las determinantes aportaciones que, cada personaje en el área propia, hizo a su país, España. Seguramente podrían añadirse otros nombres de similar influencia histórica (digamos Pedro de Alcántara, Arias Montano, Felipe II, Pérez Galdós o Francisco Giner de los Ríos, por citar sólo algunos parangonables con sus homólogos aquí considerados). Pero los lectores quedarán convencidos de las admirables aportaciones por éstos realizadas, tantas veces en las circunstancias más difíciles y siempre según los parámetros sociopolíticos, culturales e ideológicos vigentes en cada época.
Destaquemos, según hace el ensayista, que “merced a Isidoro de Sevilla, España deja de ser hispanorromana para convertirse en hispanovisigoda y alcanzar una conciencia de plenitud nacional “ (pág. 206), recogiendo todos los saberes coetáneos en sus Etimologías; la reina Isabel puso las bases del Imperio español, robustecidas y agigantadas por su nieto; Ignacio de Loyola crea la orden que educará a millones de alumnos; Teresa de Ávila fue una auténtica feminista avant la lettre; Velázquez se erige en la cima de la pintura universal; Unamuno se condujo con libertad absoluta frente a tirios o troyanos, adelantándose desde Salamanca a las escuelas existencialistas y Ortega, el único filósofo español contemporáneo de proyección universal, se convierte en maestro de varias generaciones (no sin ser duramente criticado en muchos medios por sus tesis conservadoras).
El autor no oculta la admiración que siente hacia los biografiados. Más aún, ve en sus actitudes, aspiraciones, logros y propuestas auténticos paradigmas para ensalzar nuestra nación. De los mismos “podemos aprender quiénes somos los españoles, qué hicimos por España y por el mundo, y hasta dónde alcanza la vigorosidad de nuestras fuerzas” (pág. 405).
Resulta lamentable que la editora no haya procedido a una más escrupulosa corrección de pruebas con que limpiar las erratas de un texto tan sugerente (también discutible, no lo negamos). Juan Antonio Garrido Ardila, Sus nombres son leyenda. Españoles que cambiaron la historia. Barcelona, Espasa Libros, 2018, 486 pgs.

De Manuel Neila (Hervás, 1950), licenciado en Filología Románica por la Universidad de Oviedo y residente en Madrid, hombre de extensa cultura e intereses plurales (poeta, traductor, ensayista, editor), se diría que los tiempos últimos lo han conducido a un estado de creatividad efervescente. Autor de numerosas publicaciones, durante los meses anteriores ha puesto en la calle las obras Cristóbal Serra en su laberinto, un estudio del polígrafo (1922-2012), que prologa el extremeño Diego Doncel; La levedad y la gracia, El juego del hombre yBajo el signo de Atenea. Diez aforistas de hoy, amén de la que aquí presentamos.
Fábulas del tiempo ofrece un apasionante conjunto de poemas en prosa, que lleva un preliminar del escritor mallorquín antes citado. Según Serra, estamos ante un libro que se distingue por sentido del humor; inspirado en muy sentidas vivencias, con ingeniosas aproximaciones de ese lector impenitente que es Neila a autores como Montaigne, Nietzsche, Aquí Baudelaire o Max Jacob.
José García Martín, el crítico que nunca regala, escribe en contracubierta, refiriéndose a las composiciones del libro: “Conoce bien Manuel Neila la técnica del poema en prosa. Y alguno de los suyos, son, ciertamente, admirables: “Escrito en el agua”, “Los olivos”, “Canción de Rialto”, acertada selección, a la que yo me atrevería añadir “Lamento de Casandra” y el “Carasol”.
Un día escribí, en términos que también reproduce la contraportada, que Manuel Neila construye textos bellísimos, lacónicos unos como el fulgor de la idea brillante, más explicitados otros, pero todos excelentes, repletos de sugerencias y depurados con la máxima solicitud. Son características que se repiten en este nuevo libro.
Aquí se aglutina un excelente conjunto que, aunque caracterizados como poemas en prosa, parte de los mismos responden más bien a las categorías del microrrelato, fábulas (milesias), leyendas (apócrifas), paráfrasis (bíblicas), skechts dramáticos, monólogo interior, aforismos (incidencias, contraseñas) o anecdotario, apuntes de lectura o viajes, todos compuestos con esa implacable voluntad de estilo que distingue al autor.
Me gustaría distinguir algunos otros rasgos de la escritura del cacereño: el gusto por la sinestesia; los neologismos y esa solicitud por recoger términos antiguos (vellorita, zaguanes, almiar, ejidos, cárabos, jaramagos), tan acordes a determinados paisajes que, junto evocaciones cosmopolitas, enmarcan viñedos, encinares, canchales y rebollos del humedal, palomas zuritas, castañares y robledos…, sin duda, proceden de una infancia intensamente vivida en las estribaciones de Gredos, junto al fecundo valle del Ambroz.
Aún se añoran (où sont les neiges d´antan?) “el murmullo del viento entre las hojas o el silbido de un mirlo tras los madroños. Salíamos de casa, bien lo sé, con el primer crepúsculo. Era el tiempo de las manos desnudas. Cuando volvíamos, las lisonjas de la luz todavía en los ojos, el canto del cárabo anunciaba la llegada de lo oscuro” (pág. 23). Où est don ce jardin”, se pregunta Moustaki y sigue buscándolo Neila en medio de la noche, transmitiéndonos el dolor (es una de las constantes del libro) que la pérdida le produce.
El colofón nos dice que el libro se acabó de imprimir el 25-III-2108, aniversario de la muerte de F. von Hardenburg en Wiessenfels. No detalle frívolo: a Novalis, según más se conoce al romántico alemán, son los versos de la entradilla, alternados con otros del gran José Ángel Valente. Ambos poetas coinciden, como Neila, en el aprecio por la fábula, la fabla, la palabra, como auténtico soporte de la historia. Para que se eleve al rango de poesía, sólo se requiere que se impregne del aura lírica tan atinadamente demandada por W. Benjamin o Cernuda. En esos caminos se conduce, cada vez con mayor exactitud, Manuel Neila.
Manuel Neila, Fábulas del tiempo. Madrid, Pigmalión, 2018.

El año 2017, por generosa decisión de su hija Ana, Bonifacio Lázaro (Nazaré, Portugal, 1906- Madrid, 1999 ), pasa a ocupar lugar todavía más destacado en el Museo de Bellas Artes de Badajoz. Entre el rico legado del artista hispanoluso, cuyas obras se exhiben en centros tan notables como el Reina Sofía y la Academia de San Fernando, de Madrid, el lisboeta Museo del Chiado o el municipal de Setúbal (más el propio MUBA), figuraban 30 blocs de dibujos.
Según expresa en los preliminares del libro Mª. Teresa Rodríguez Prieto, directora del centro pacense receptor, se conservaban de modo devocional en carpetas encargadas por Ana para su óptima conservación.
María del Mar Lozano Bartolozzi, catedrática de Arte en la Universidad de la UEX, recientemente elegida académica de la Real de Extremadura, es la autora de este volumen, en el que se analiza la importancia de la donación y se reproducen sus principales contenidos. Son 430 los dibujos, pero hay que añadirles los sugestivos textos que el artista acostumbraba adjuntar. Si los primeros exhiben, en opinión de la autora, una reconocible “libertad, frescura y versatilidad a lo largo del trazo improvisado y experimental” (pág. 13), los segundos, de fuerte carga autobiográfica, ilustran bien sobre las propios concepciones estéticas e incluso sociales del pintor.
Volumen con casi trescientas páginas en formato mayor, responde perfectamente a las características de la colección Rescate en la que se incluye y de la que alcanza el nº 12.

Mª del Mar Lozano Bartolozzi, Una vida en cuadernos. Dibujos de Bonifacio Lázaro Lozano. Badajoz, Diputación, 2018

Dos grandes libros elegíacos permanecen en mi memoria entre las obras de los escritores extremeños contemporáneos: Visitación de la muerte, en el que Joaquín Calvo Flores nos conmovió con su duelo por la esposa fallecida en plena juventud, y La semilla en la nieve,ungido por las lágrimas de Ángel Campos Pámpano, también él prematuramente desaparecido, ante el cadáver de su madre. Con ellos conforma un trío desgarrador esta obra, de título “a lo Kundera” quizá no muy feliz, La insoportable soledad de yo no ser por culpa de tú no estar, poemario que el autor escribe tras la muerte de Antonia, la mujer de su vida.
Antonio Pacheco (Olivenza, 1955) se dio a conocer cuando obtuvo (1983) el Premio de Poesía que convocaba la Asociación de la Prensa de Badajoz con En la Ciudad del Agua. Poco después (1984) se le otorgaba el I Premio Constitución de Poesía por Tú para tristes momentos tristes. Desde entonces, ha ido publicando hasta una decena de libros, entre los que cabe recordar Estaciones para una ceremonia; Abril, impronta primavera y Madrugada de los ferrocarriles. El penúltimo, Solitaria rosa de tu aliento (2015), reincidía en la temática de los anteriores, que, según declaraciones propias, no era sino "amor de la memoria, amor de la nostalgia, de la experiencia o de lo desconocido. Pero siempre desde esa óptica", confesando que su mujer era su auténtica musa: "Es maravillosa desde que la conocí, cuando ella tenía 15 años. Nos hemos hecho el uno al otro".
Antonio Pacheco está incluido en Abierto al aire, pionera antología de poetas extremeños contemporáneos, así como en la Gran Enciclopedia de Extremadura. Sin embargo, no aparecen otros importantes trabajos que han venido publicándose sobre escritores extremeños en los lustros últimos. Suele suceder que en tales historias de la literatura, si bien “lo son todos los que están”, “no están todos los que son“ (algo que les ocurre también a poetas tan relevantes como Rafael R. Félix Morillón, Isabel Escudero, Pablo Jiménez, José María Bermejo, Ángel Sánchez Pascual o José Iglesias Benítez, por citar sólo las ausencias más llamativas). Fenómeno seguramente inevitable en cualquier antología, por más trabajada que haya sido, resulta extraño afecte incluso a quien ha ejercido toda su carrera profesional a orillas del Guadiana. En cualquier caso, Antonio Pacheco es un creador sólido, buen conocedor de la literatura, con confesadas preferencias por una larga nómina de autores que van de García Lorca, Salinas y César Vallejo a Antonio Gamoneda, sin excluir a su paisano y homónimo Manuel Pacheco.
Esta dolorida entrega se estructura en dos partes bien diferenciadas: “Diálogo a media voz” y “Monólogos del silencio”. Los poemas de la parte inicial están construidos en primera persona y constituyen un intento de establecer con la amada ausente el coloquio ya imposible. A ella se dirigen todos los versos, melancólicas evocaciones de vicisitudes gozosas compartidas durante seis lustros de convivencia, que el vacío por la pérdida y consecuente soledad transforman en dolor. Son composiciones de amplio alcance y estructura libre, de metro casi siempre corto, sostenidas con suaves asonancias. Abundan en imágenes espléndidas, muchas próximas al surrealismo.
Le siguen los monólogos, poemas más breves, algunos mínimos, de versos blancos, para mí no tan felices. El autor parece resignarse y se refugia en el lenguaje, también en los silencios, para encontrar cómo sobrevivir al cataclismo existencial que se le echó encima. Pero ni el pudor impide el lamento, ni la incineración, que las manos de ella continúen haciéndose sentir, dulce y consoladora. Concluye el libro con otro de sus poemas próximos al haiku: La eternidad/ en ti/apenas fue un instante.
Antonio Pacheco, La insoportable soledad de yo no ser por culpa de tú no estar. Badajoz, Fundación, CB, 2018


Con el patrocinio de la
JUNTA DE EXTREMADURA
Consejería de Cultura e Igualdad


 

Últimas Noticias

More in Actividades  

Agenda

More in Agenda  

Libros Recomendados

  • Saturday, 30 May 2020
    José Luis Muñoz (Salamanca, 1951), hombre polifacético, es sobre todo novelista. Como tal, ha sido galardonado con muchos de los más importantes premiosos españoles: el Azorín, Tigre Juan, Café...
  • Saturday, 23 May 2020
    Lleva casi medio siglo Esteban Cortijo (Cañamero, Cáceres, 1952), licenciado en Ciencias de la Información, catedrático de Filosofía y ateneísta, tenazmente resuelto a rescatar para los lectores...
  • Saturday, 02 May 2020
    José Antonio Cáceres Peña (Zarza de Granadilla,1941) es un notable escritor cacereño, al que no se le ha hecho justicia en Extremadura hasta época reciente. Su nombre figuró durante la década 65-75...
  • Saturday, 25 April 2020
    También las hubo durante el Medievo en numerosos países. A impulsos de la Iglesia católica, bien apoyada por los poderes civiles y militares de la época (más los suyos propios), irían erigiéndose...
  • Monday, 20 April 2020
    Evaristo Pimienta (n. 1957) es natural de Oliva de la Frontera, en la Raya sur de Extremadura, pueblecito agroganadero próximo al mítico Barrancos, su homólogo portugués donde el teniente Antonio...
More in Libro recomendado  

Últimas Publicaciones

  • Volver a encontrase con R. Rufino Félix constituye siempre una experiencia conmovedora. La hemos sentido, una vez más, en su entrega última (él dice: final, lo que yo ni creo, ni deseo), justamente...
  • Félix Pinero Periodista y escritor No es la primera vez que el historiador del arte y las tradiciones extremeñas, José Antonio Ramos Rubio, acude a la fotografía para revelarnos el pasado de...
  • Desde que el año 1992 se descubriese en Barcarrota una biblioteca emparedada, que Fernando Serrano demostró pertenecía al médico judío Francisco de Peñaranda, dicho pueblo, próximo a la frontera...
  • Libertad González Nogales y Cayetano Ibarra, Memoria de Libertad. Zafra, Imprenta Rayego, 2018. Cayetano Ibarra ha puesto la letra al relato oral con el que fue recomponiendo su vida Libertad, una...
  • -Cortés Cortés, Fernando (dir.), Revista de Estudios Extremeños, 2017-III. Badajoz, Centro de Estudios Extremeños. Tomo LXXIII de la clásica revista extremeña, recoge en sus casi 800 páginas...
More in Publicaciones  

Boletines

More in Boletín  

Contacto Real Academia de Extremadura

Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes

Palacio de Lorenzana.

C/ de la Academia s/n.
Apdo. 117 C.P. 10200 Trujillo

Tels.: 927-32 3109 

© 2015 Your Company. All Rights Reserved. Designed By JoomShaper