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Histórico de actividades y noticias

«Cáceres Abierto activa el espacio público de forma colectiva e integrando procesos de participación»

Domingo, 18 de Junio de 2017

Jorge Díez Acón (Madrid, 1954) es comisario de la primera edición de Cáceres Abierto, un programa de arte y cultura contemporánea que se celebra en Cáceres y que se puede disfrutar hasta finales de junio.

¿En qué consiste Cáceres Abierto?
Es un programa de arte y cultura contemporánea que integra intervenciones en el espacio público, audiovisuales, exposiciones, debates y talleres. Las propuestas son muy diversas, están realizadas por 25 artistas, poseen un carácter simbólico y algunas de ellas también práctico; tratan de ser respetuosas con la comunidad y con el entorno, unidas por la intención común de reflexionar de manera crítica sobre la realidad cotidiana, social, cultural y política.
¿Cuáles son los medios que los artistas utilizan para realizar esta reflexión?
Lo hacen a través de lenguajes plásticos diversos como la escultura, la pintura mural, el arte de acción, el dibujo, la fotografía, el vídeo o la instalación, intentando que el conjunto del proyecto sea equilibrado respecto a su complejidad formal, facilitando tanto el diálogo entre las diferentes prácticas artísticas contemporáneas y el patrimonio histórico y cultural de Cáceres como con la propia ciudadanía, para que esta pueda disfrutar de las propuestas más afines a sus intereses y participar de forma activa en muchas de las actuaciones.
¿Cuáles son los elementos vertebradores de Cáceres Abierto?
A diferencia de modelos anteriores más vinculados al ámbito comercial del arte contemporáneo en diversas variantes del formato de feria, se trata de un modelo y una forma de trabajo distintos que ponen su foco en la cultura como servicio público.

¿Cómo se ha llegado a este formato?
Comenzó con la tarea de análisis y evaluación, realizada por las instituciones artísticas extremeñas e impulsadas por la Secretaría General de Cultura de la Junta, de las experiencias anteriores y que originó el concurso público para el diseño y comisariado de este proyecto. En este concurso, y sobre la base de la experiencia durante 10 años del programa internacional de arte público Madrid Abierto, propuse este proyecto de Cáceres Abierto, recogiendo la misma voluntad de cuestionar el papel del arte y la cultura en la sociedad y de tratar de activar el espacio público, de una forma colectiva, integrando procesos de participación y colaboración con distintas instituciones, asociaciones, agentes culturales de la ciudad y el resto de la región.

Sin duda, uno de los elementos que definen a Cáceres Abierto es su carácter eminentemente colectivo.
Exacto, alrededor de una treintena de colectivos (institucionales, asociativos, culturales, privados, públicos...) participan en Cáceres Abierto, nombre que fue ratificado por el núcleo de artistas con los que empezamos a profundizar en el conocimiento de la realidad cacereña en el primer encuentro de trabajo realizado a finales de enero. A raíz de ese primer encuentro los doce artistas que seleccioné para las intervenciones, entre los que ya había tres extremeños (Maite Cajaraville, Daniel Muñoz y Francisco Cuéllar, que se ha ocupado del diseño gráfico y la web) se fueron ampliando con otros 7 artistas que viven y trabajan en la región, 4 de los cuales (Beatriz Castela, Lou Germain, Jorge Gil y Marcos Polo) realizan el proyecto 'Sinergias' para el Museo Vostell y el pueblo de Malpartida, y otros tres (Rodrigo Rivas, Virginia Rivas y Víctor Sarabia) van a crear pequeñas piezas audiovisuales sobre las distintas intervenciones, que podrán verse en la web www.caceres.abierto y en YouTube. Se completa el grupo con interesantes trabajos en vídeo de varios de los artistas de media carrera más relevantes en el panorama nacional y con proyección internacional como Fernando Sánchez Castillo y el colectivo Democracia en el Archivo Histórico Provincial, y Cristina Lucas y Marina Núñez en la sala de exposiciones temporales del Museo de Cáceres, junto con 'Producciones low-fi' de A. Vieites, que integra el taller previo, y la vídeoinstalación 'Tabú' de la joven artista Blanca Gracia; 5 artistas a las que se une Diana Larrea con su intervención 'Microuniverso' en el Aljibe árabe del Museo.

De hecho, algunas actuaciones ya se han iniciado.
Sí, en mayo, como el taller para niños 'Coloring Book' de Azucena Vieites en el Museo de Cáceres o los talleres de Isabel León preparatorios de 'Rastros', una acción colectiva diseminada que se realiza de forma simultánea en el Centro de Artes Fundación Helga de Alvear, el propio Museo y otros espacios de la ciudad.

¿Cuáles son los objetivos de Cáceres Abierto?
Queremos contribuir a reforzar el tejido artístico local y a que las administraciones públicas desarrollen con continuidad y rigor programas y actividades acordados con el conjunto del sector artístico contemporáneo extremeño vinculado al ámbito nacional y con la necesaria perspectiva internacional. En este sentido quiero resaltar el papel que debe jugar una nueva generación de artistas, algunos presentes en Cáceres Abierto, que acaban de constituir la Asociación de Artistas Visuales y Asociados de Extremadura (Avaex), junto con jóvenes comisarios como Miguel Fernández Campón, que dialoga con el artista Andrés Talavero en el Museo de Cáceres, y gestores como Julio Vázquez, que es el comisario asociado a nuestro proyecto. A través de debates sobre las buenas prácticas en el arte contemporáneo, en el que participa, entre otros, la presidenta del Instituto de Arte Contemporáneo (IAC), Isabel Durán, o del reciente estudio sobre la situación económica de los artistas en España de Isidro López-Aparicio y Marta Pérez Ibáñez queremos contribuir también a visibilizar y reforzar a Avaex y al resto de agentes artísticos.

¿Qué criterio se ha seguido en la selección de los artistas?
Artistas con experiencia en el campo del arte público y con una mirada crítica sobre la realidad social y política y el propio campo artístico, con los que ya he trabajado y que conforman un panorama plural a través de distintos lenguajes plásticos.

Comente alguna de las propuestas.
Entre los proyectos señalaría dentro del ámbito latinoamericano el de Gustavo Romano, la 'Oficina Móvil del 'banco' Time Notes', que desde su lanzamiento en Berlín en 2004 ha instalado sus oficinas en Singapur, Rostock, Vigo, Buenos Aires, México, Madrid, Múnich, Mumbay e incluso en el edificio del Banco Mundial en Washington DC, abordando las diferentes problemáticas locales relacionadas con el sistema de intercambio monetario y la vivencia y percepción del tiempo propio o ajeno. El mexicano Fernando Llanos hace el taller 'Vídeo para llevar' y presenta en la Filmoteca su último proyecto 'Matria', un largometraje documental internacionalmente premiado que narra el secreto de su familia tras la historia de su abuelo, que peleó con Pancho Villa, fue maestro masón y diputado.

Me parece muy interesante que Cáceres Abierto haya abordado el turismo -elemento distintivo de la ciudad con proyectos específicos.
El papel del turismo y las narrativas oficiales sobre el patrimonio o la ciudad están presentes en 'Unofficial Tourism Cáceres' y 'Postal Freek' de Iñaki Larrimbe, una propuesta de itinerarios singulares trazados por Tete Alejandre, Paula Almonacid, José Luis Forte, Fermín Solís, María Vaquero y Sabah Walid y una colección de doce postales de lugares originales, desconocidos y raros de la ciudad. Las postales y las pequeñas guías y planos en español, portugués e inglés estarán disponibles en la Sala de Arte El Brocense, que centraliza el núcleo de información sobre Cáceres Abierto, y en otros espacios culturales, así como distribuidas por distintos lugares a través de un peculiar vehículo publicitario. También como contrapunto al culto arquitectónico propio del turismo cultural podemos ver el enorme mural de Daniel Muñoz sobre la publicidad irregular y precaria que dejan en las ciudades algunos de sus habitantes para comunicar cualquier servicio. Con una impresora 3D de grandes dimensiones alimentada por el público con los impulsos eléctricos extraídos de materiales orgánicos e inorgánicos la acción intervención de Maite Cajaraville en la Plaza Mayor dibuja el mapa de Extremadura, posteriormente expuesto en El Brocense.

Un itinerario artístico asentado en/desde la personalidad de la ciudad de Cáceres.
Así es, la gran escultura con libros de Alicia Martín instalada en el Palacio de la Generala o la intervención a gran escala de Juan López en la fachada del edificio de Servicios Múltiples utilizando la trama de las ventanas completan, junto con 'Recuerdo de Cáceres', tres escudos/sellos conmemorativos realizados por Noaz sobre la aldea minera, la represión tras la Guerra Civil y el barrio de Aldea Moret, un panorama diverso al que invitamos que se acerquen los ciudadanos y visitantes de la ciudad.

Hay una propuesta de futuro de cara a mejorar las potencialidades de Cáceres Abierto.
Sería partidario de que Cáceres Abierto se desarrollara a lo largo de dos años. En el primero debería trabajarse en la definición de los proyectos en relación con el contexto local, a partir de una evaluación y debate sobre la realidad de esta primera edición, que permitiera un mayor tiempo para profundizar en la realidad de la ciudad y la región y desarrollar de manera amplia los proyectos en el segundo año, cuando se realizarían las intervenciones y el resto de actuaciones. No como una bienal al uso sino como un proceso de trabajo con los tiempos y concentración de recursos para hacer crecer el tejido local y poder buscar alianzas con el contexto nacional e internacional.

¿Por qué los ciudadanos deben visitar Cáceres Abierto?
Porque pueden encontrar otras miradas sobre el turismo, la ciudad, el papel del arte.

Fuente HOY

REFLEXIONES SOBRE LA POSVERDAD EN EXTREMADURA

Domingo, 18 de Junio de 2017

El próximo día 8 de junio, a las 21:00h, dará una Conferencia en Llerena nuestro amigo Enrique Sánchez de León Pérez, invitado por la Sociedad Extremeña de Historia, con motivo de la presentación del Libro de Actas de las “XVII Jornadas de Historia en Llerena”, con el título “REFLEXIONES SOBRE LA POSVERDAD EN EXTREMADURA”.

¿Puede un robot escribir poesía?

Domingo, 18 de Junio de 2017

Un libro de poemas escritos íntegramente por un programa de inteligencia artificial de Microsoft ha sido lanzado al mercado por la editorial pequinesa Cheers Publishing, informa el oficial Diario del Pueblo. 

El libro, según sus editores el primero en todo el mundo donde el autor es una inteligencia artificial, lleva por título «La luz solar se perdió en la ventana de cristal» y su autor es el software «Microsoft Little Ice». 

El algoritmo tenía memorizados sonetos de 519 poetas escritos en los últimos 90 años, y logró generar 10.000 poemas en 2.760 horas, aunque el libro publica sólo una selección con los 139 mejores, señala el diario. Desde febrero, algunos de los poemas de esta inteligencia artificial han sido divulgados en foros de literatura en internet, firmados bajo distintos seudónimos, y pocos lectores notaron que su autor era un algoritmo, destacaron los autores. 

Inspiración 

«Se inspira cada vez que ve una imagen, un proceso básicamente igual al de un poeta de verdad», señaló al diario el jefe de producción del libro, Dong Huan, quien aseguró que no se ha cambiado un ápice lo escrito por «Little Ice», e incluso se han mantenido algunos errores gramaticales. 

De acuerdo con los promotores del poemario, un poeta de carne y hueso habría tardado un siglo en generar los 10.000 sonetos que supo crear «Little Ice». Li Di, creador de la inteligencia artificial, subrayó que ésta tiene «un estilo único y una voz propia» y cuenta con un sistema sensorial capaz de reaccionar a imágenes y sonidos.

Esta tecnología está disponible en 14 plataformas de redes sociales y cuenta ya con 20 millones de usuarios. Algunos poetas chinos han señalado ante la publicación de este peculiar libro que una máquina nunca podrá reemplazar a un humano en este campo, ya que jamás será capaz de escribir con el necesario nivel de «espiritualidad».

 

Fuente ABC

«El edificio del Museo Romano de Moneo es un reclamo perfecto para que se vea lo que queremos enseñar»

Martes, 30 de Mayo de 2017

José María Álvarez se jubila como director del Museo Nacional de Arte Romano después de 31 años al frente de la institución

Con sentimientos encontrados pero tranquilo. Así dice sentirse el todavía director del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, José María Álvarez, a menos de una semana de su jubilación. El 2 de junio es el momento de abandonar la que ha sido más que su casa durante los últimos 31 años, el Museo Romano, el más importante de España en su categoría. Confiesa que lo ha hecho lo mejor que ha podido, «con las luces y sombras que todo hombre pueda tener en toda empresa humana. Pero contento y satisfecho.

¿Qué es lo que se lleva?

Sobre todo, el reconocimiento de la gente sencilla que me da cuando voy por la calle. Personas que no conoces de nada que te paren, y te digan que les agrada, que me hayan hecho un homenaje por mi jubilación. Eso es lo que realmente me agrada. Que la gente me diga cosas como esas es lo mejor que hay.
Opina que la proliferación de actos en el Teatro Romano desfigura el carácter del monumento

Pero se va con una espina muy grande, que es no haber conseguido ver, como director, la ampliación definitiva del museo...

Yo he trabajado en ese proyecto con un equipo muy bueno de manera total y absolutamente singular. Que yo no lo inaugure tampoco me preocupa tanto, porque el caso es trabajar por un proyecto. Mi antecesor hizo el Museo Romano, y lo inauguré yo. Las instituciones quedan y las personas pasan. Sí que estoy un poco molesto de que se haya dilatado el proyecto por tres razones fundamentales: por la crisis económica que nos envolvió a todos e hizo caer muchos proyectos. La segunda razón es porque este Museo era el tercero en el que actuar, detrás del Prado y del Arqueológico Nacional. Y después por el tema de las excavaciones, que condicionan un poco el proyecto, y por las que se han tenido que hacer algunos arreglos. Pero yo espero que ya se pueda seguir el proceso.

Verá la ampliación con otros ojos y en otras circunstancias.

Hemos hecho lo que necesitaba este museo después de 30 años de vivir en él. Cubrir sus carencias. Tenemos una sala de exposiciones temporales que no es la adecuada, porque Moneo no contempló en su diseño ninguna sala de estas características. Nosotros habilitamos un taller de restauración como sala de exposiciones temporales que ahora se duplica. Un salón de actos que tampoco nos convencía y, sobre todo, disponer de más espacios para que no haya tres y cuatro personas en un despacho, para que los investigadores tengan su propia intimidad, y los niños no tengan que sentarse en el suelo, ya que van a disponer de salas didácticas. Son muchas cosas las que se van a hacer, tanto en el solar contiguo como en la remodelación del espacio del edificio actual.

Espectáculos en monumentos

¿Cree que el edificio de Moneo, con su majestuosidad, ha ensombrecido el contenido y las obras que contiene o, por el contrario, potencia lo que se quiere mostrar?

Sin duda, nos ha beneficiado. Creo que hay una perfecta simbiosis entre continente y contenido. Hemos tendido a eso, tanto Moneo como nosotros. El edificio es un reclamo perfecto para que la gente venga a ver lo que nosotros queremos enseñar. Que son las colecciones más importantes de la España romana, de una gran ciudad que fue la capital de los confines occidentales del Imperio.

¿Por qué nunca se llegó a acometer la conexión del museo con el Teatro Romano?

Hay un túnel de comunicación. Pero es algo en lo que habría que ponerse de acuerdo con el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida que, en su día lo abrió y después se cerró, por las circunstancias que sean. De todas formas hay que decir que por allí pasaba muy poca gente y era poco transitado, por lo que no tuvo el éxito esperado.

-¿Qué opinión tiene sobre la utilización de monumentos como el Teatro o el Anfiteatro Romano para la celebración de espectáculos públicos o conciertos?

-Mi opinión es muy conocida por los componentes del Consorcio y de las instituciones que la componen. Y es que los edificios se puede utilizar, pero nada en exceso. Me parece que la proliferación de actos no es buena para el Teatro. No solamente ya por lo que pueda suponer un deterioro, que bien controlado, no tiene por qué ser importante. Pero sí porque se desfigura un poco el carácter de un edificio como el Teatro, que es el buque insignia de la arqueología emeritense. Se tiene que utilizar pero con rigor, con método y, sobre todo, nada en exceso.

Además de la ampliación del Museo, ¿le queda algo pendiente por hacer por esa institución?

He hecho lo que tenía que hacer hasta cuando he podido llegar. Yo tengo dos líneas de vida muy marcadas a partir de ahora. La primera, la relacionada con mi oficio. Voy a seguir trabajando exactamente en lo mismo y en las obligaciones del cargo. Estoy a disposición para que mi Mérida me reclame cuando sea necesario, y pueda ayudar en la conservación y puesta en valor del yacimiento emeritense. No oculto mi deseo de poner en marcha la edición de alguna de otra obra, que me parece que puede ser interesante sobre la Mérida Romana. También poder contemplar el paso de las estaciones en mi particular entorno.

¿Y en su tiempo libre?

Estudiar e investigar. Tengo otros cometidos que realizar. Soy académico de Extremadura, cronista de la ciudad de Mérida y también participo en la Fundación de Estudios Romanos. También atenderé compromisos como un curso de verano en la Universidad de Burgos. Pero sobre todo estudiar e investigar, y conseguir que esas ideas que yo tengo, y que no he podido realizar por las obligaciones del cargo, y por falta de tiempo, puedan salir. Porque aún queda mucho que investigar sobre Mérida.

¿Qué consejo le daría a su sucesor en el cargo?

Yo creo que puede haber una cierta continuidad con las mejoras consiguientes de acuerdo con lo que hay que realizar. Yo siempre sigo una línea, que es que no pase ningún día sin hacer algo. Y sobre todo, que sea ambicioso y que no se contente con lo que hay. Sino más, más, y más de acuerdo con lo que Mérida merece. Que tenemos el conjunto arqueológico más importante de la fachada occidental del Imperio.

Fuente: HOY

«Investigaciones filosóficas»: Wittgenstein, hablar y guardar silencio

Martes, 30 de Mayo de 2017

Que Wittgenstein es uno de los grandes nombres de la filosofía del siglo XX es indiscutible. En sus «Investigaciones filosóficas», que se edita con nueva traducción, aborda los dilemas del lenguaje, el verdadero sentido de las palabras


De las «Investigaciones filosóficas» había ya una edición bilingüe, ¿por qué una nueva? Pues porque ha cambiado el original y se imponía una nueva traducción. Estamos ante un libro póstumo que el autor dejó inacabado cuando murió en 1951 y los expertos han podido sopesar en todos estos años las distintas versiones (hubo cinco) hasta dar con la formulación más elaborada, sin olvidar que las traducciones que hasta ahora circulaban miraban de reojo la versión inglesa de G. E. M. Ascombe que conocía bien a Wittgenstein, pero no tan bien el alemán. Hay errores de bulto y no tuvo en cuenta todas las variantes. Por otro lado, en la traducción española de la editorial Crítica se notaba demasiado que había dos traductores no siempre bien coordinados. El resultado es esta excelente edición de Jesús Padilla quien traduce, introduce y anota el texto, producida en la factoría Trotta Editorial con su habitual pulcritud y calidad. El lector dispone ahora de una traducción y unas anotaciones que le permitirán entender mejor la revolución lingüística que protagonizaron estas «Investigaciones filosóficas».

Wittgenstein se decide a publicar este libro tras veinte años de silencio a instancia de sus alumnos, pero también urgido por la necesidad de corregir los errores de su temprana obra, el «Tractatus logico-philosophicus», que le había lanzado a la fama. Si en sus años mozos pensó que podía conocer la estructura del mundo a través del lenguaje ideal de la lógica, ahora dudaba de que un lenguaje supuestamente perfecto sirviera para descerrajar la realidad, de ahí el nuevo proyecto que, para Jesús Padilla, es «una de las obras cumbre del siglo XX».

Ahí está él como terapeuta dispuesto a curar enfermedades del pensamiento, empezando por el suyo

Lo que es indudable es que el autor ocupa un lugar singular en el seno de la filosofía, nada dispuesto, desde luego, a prolongar esa tradición sino más bien a reformarla y reorientarla. No hay nada en él de la épica filosófica que se echa a la espalda preguntas por el sentido de la vida o tales como qué debo hacer o qué me cabe esperar. Antes que agotarnos en responder a esas solemnes interrogaciones lo que procede es saber qué decimos cuando hablamos. Porque el lenguaje es como una taza de té que admite líquido pero sólo un poco. No es mucho lo que podemos decir cuando hablamos. Es más lo que no podemos decir, aunque a veces lo podamos vivir.
Modelo reductor

Hay que renunciar a «hacer teoría», que son ganas de embutir la variedad del mundo en un modelo reductor (idealismo llamaba él a esa manía de la filosofía platónica de reducir la riqueza de la realidad a un único elemento, llamado esencia); ni siquiera vale la pena preguntarse por las causas de las cosas: nos puede pasar lo mismo que a esos turistas japoneses que pasean por el interior de Nôtre Dâme de París haciendo fotos sin mirar lo que ven. De ahí su consejo: «no pienses sino mira».

La filosofía padece la enfermedad crónica de la confusión al enredarse con preguntas que no tienen respuestas e imaginando problemas que sólo existen en su imaginación. Pero ahí está él como terapeuta dispuesto a curar las enfermedades del pensamiento, empezando por el suyo. Si en su juventud soñó con un lenguaje ideal ahora descubre que el remedio está en el lenguaje de cada día. El análisis lingüístico, santo y seña de su filosofía, tiene que ocuparse del lenguaje ordinario. Y no es que él piense que hablar en castizo nos revele el verdadero sentido del mundo o de las palabras. No. Lo que pasa es que ahí vemos cómo se usan las palabras. El significado está en el uso. El significado de una proposición viene dado por los contextos prácticos y sociales en que se usa. El lenguaje puede así ser comparado a un juego que se juega de acuerdo a determinadas reglas que hay que descubrir en cada caso. La metáfora «juegos del lenguaje» se ha convertido en mascota de su propuesta filosófica.

Que Wittgenstein es uno de los grandes nombres de la filosofía del siglo XX es indiscutible. Son legión los que le siguen si bien es verdad que andan mal avenidos. Los hay que, anclados en la última frase del «Tractatus» que aconseja callar cuando no hay nada que decir, remiten, como dice el editor, «la ética y la metafísica al reino místico de lo inefable»; pero los hay también que se esfuerzan en ver continuidad en el pensamiento wittgensteiniano a pesar de sus cortes. En cualquier caso, muchos, como la chilena Carla Cordua, echa de menos el escaso seguimiento del consejo del autor cuando recomendaba leerle como quien sube por una escalera de mano para tirarla cuando se ha llegado arriba. Manda el escolasticismo.
Crítica malhumorada

Estamos ante una potente reedición de una obra capital, de ahí que proceda preguntarse por la actualidad de su pensamiento. Más allá del valor intrínseco de su filosofía, que es indiscutible, habría que interesarse por el lugar práctico de este tipo de pensamientos que parecen atemporales y al abrigo de cualquier práctica política o ideológica. Habermas anota que la recepción en Alemania de este exiliado supuso un éxito total, pese a presentarse como la vanguardia de una filosofía analítica extraña a las tradiciones germanas.

La razón del éxito se debió, dice maliciosamente, a su carácter conservador. La crítica lingüística se desentiende de la crítica de la sociedad por eso los alemanes adoptaron enseguida a Wittgenstein y nada querían saber, por ejemplo, de un Marcuse «capaz de cuestionar los contextos de los juegos del lenguaje en los que estos están enraizados». También habría que tener en cuenta la crítica malhumorada de un Jorge Semprún cuando, desde la experiencia del campo de concentración, le motejaba de salud por decir que «la muerte no era un acontecimiento de la vida». Para él y los suyos el morir era el lugar de la batalla definitiva contra la inhumanidad de sus carceleros que se arrogaban el derecho a decidir cuándo y cómo los deportados tenían que ser muertos. Semprún acudía a la cabecera de los moribundos para decirles que habían escogido morir por la libertad; que no morían porque les mataban sino porque había decidido libremente exponer la vida. Para ellos la muerte formaba parte de la vida y decir lo contrario era hacer el juego al hitlerismo. Por eso le insultó.
Destino judío

Esta voz que viene de los campos hace inevitable la pregunta por el Wittgenstein judío. Sabemos que coincidió en la escuela de Linz con Hitler, que se alistó en la Gran Guerra porque se sentía alemán, que se exilió cuando el «Anschluss» de Austria, que quiso volver a la guerra en 1941 esta vez contra Alemania, que su familia pese a su dinero no escapó del todo al destino de su pueblo… Pero más allá de estos datos biográficos está su preocupación por el lenguaje. Habermas recurre a una idea de otro judío, Franz Rosenzweig, el padre de la lingüística judía alemana, para ubicar adecuadamente a Ludwig Wittgenstein: «nada hay más judío que una última desconfianza en el poder de la palabra y una íntima confianza en el poder del silencio». Wittgenstein supo poner límites a las palabras y se planteó, respecto a lo que quedaba fuera, no guardar silencio, sino guardar al silencio, esto es, hacerle elocuente. En esta tradición su pensamiento es perfectamente reconocible aunque su genio logró darle una proyección de la que había carecido antes.

Fuente: ABC

Cartas de Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí: monumento con palabras de amor

Martes, 30 de Mayo de 2017


La Residencia de Estudiantes publica la correspondencia amorosa del premio Nobel, que incluye poemas inéditos

Hablamos de un libro pensado como un «Monumento de amor» que nació de una premonición. Reúne, trenzados en más de 700 cartas (650 inéditas), las vidas y los sentimientos de Juan Ramón Jiménez y su esposa, Zenobia Camprubí, tal y como fueron expresados. Pocos meses después de su primer encuentro el poeta escribe a su amada: «Todos mis arrebatos se han trocado en dulzura. Creí que iba hoy a amanecer loco, y he amanecido como si hubiera esta noche hablado con los ángeles. Quiero que de este amor, único en mi vida, quede algo perdurable, además de mi dolor. ¿Será usted tan buena que quiera permitirme que, sin nombres, claro está, escriba yo un breve libro dulce y espiritual? Irán en él los versos y prosas que le he escrito, y trozos de cartas, los trozos más puros y más altos. Algo levantado y noble, digno del amor que mi corazón le ha dado».

La aparición del libro es un acontecimiento editorial. Juan Ramón ya pensaba llamarlo así: «Monumento de amor», incluso escribe una portada para incluir las misivas hasta 1916. Pero pasaron los días, la vida pasó y las palabras se acumularon unas sobre otras, como hojas de otoño. Y sin embargo cobran, con el paso de los años, sentidos diferentes, manuscritas sobre las hojas perdidas que el tiempo ha vuelto a reunir.

Un siglo después, el volumen editado por la Residencia de Estudiantes tiene más de 1.300 páginas. Carmen Hernández-Pinzón, sobrina nieta del poeta, reconoce que ha sido un rompecabezas porque muchas cartas estaban sin fecha y se ha tenido que usar la información que narran para datarlas. La estudiosa María Jesús Domínguez Sío ha reunido 702 cartas, 9 tarjetas y 16 notas, plagadas de amores cotidianos, sueños compartidos, deslumbrantes hallazgos, dolor, poemas, confesiones y soledad, mucha soledad, como la que llena los vacíos de todas las vidas.
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Hay textos que son tesoros escondidos en ellas, como el magnífico poema que reproducimos más abajo. Está escrito en un momento de enfado de Zenobia durante el noviazgo. Pero sin duda vibra en esos versos el desvalimiento del poeta cuando su mujer fallece tres días después de recibir el premio Nobel en 1956.
Un mal pretendiente

Lo primero que Juan Ramón recuerda de Zenobia es una risa clara, oída a través de una pared, en la pensión Arizpe. Le llega desde la casa de sus vecinos, Arthur y Mildred Byne, marchantes de arte al servicio del fundador de la Hispanic Society, Archer Milton Huntington, entre otros. Pero la risa que resuena aquel febrero de 1913 no tiene rostro todavía...

J. R.-¡Me da una pena cuando tengo que cambiar mi letra en los sobres! ¡Si tu madre pudiera desechar esas ideas y me viese como de verdad soy, Zenobia Mía, y como seré siempre!

El primer encuentro con Zenobia tendrá lugar -no podía ser de otro modo- en la Residencia de Estudiantes, ya que Giner de los Ríos fue su mentor. «En el preciso momento en el que la ve por primera vez ya sabe que es la elegida», comenta María Jesús Domínguez Sío. ¿Y qué rostro nuevo de Juan Ramón vemos en estas cartas? «Perfiles inusitados: el pretendiente enamorado que despliega todas las artes de la seducción, todas, desde la lírica a la mentira; el novio desdeñado al que cuesta dos años lograr que Zenobia se ablande, en parte por la prohibición familiar debido a su falta de ingresos y posición; el poeta casado y feliz que se entiende a la perfección con una mujer que le complementa, y también el esposo desolado con la pérdida de familiares y la enfermedad de su mujer», añade Domínguez Sío.

Z.-Por Dios, Juan Ramón, no vengas. Es Imposible que mamá no te descubriera. ¡Qué disgusto terrible tendríamos! Piensa que ella no tiene nada en el mundo más que yo

Uno de los mitos que estas cartas destruyen es la leyenda de Juan Ramón eclipsando el talento literario de Zenobia. Ella, ciertamente, sacrifica su ambición literaria por el poeta, pero lo hace voluntariamente y manteniendo una independencia nada común en aquella época.
Esposo moderno

Es un esposo moderno. Zenobia viaja sin él y emprende proyectos propios continuamente. Su comercio de exportación de Arte Popular Español, el alquiler de pisos amueblados para diplomáticos extranjeros, escribe cuentos para la editorial Calleja... Y por si esto fuera poco, Juan Ramón le expresa en una carta de 1915: «Me hablas de un modo hoy..., Zenobia: el casamiento a la americana, en el cual el hombre se pasa el día, solo, reventándose, mientras la mujer va y viene y se divierte sin él, no me gusta, te lo digo con el corazón en la mano (pero nunca la imposición, sino el convencimiento). El matrimonio a la española, en el que sucede lo contrario, menos. Un matrimonio de amor verdadero, con ternura, con respeto, con amistad, con pasión, con fidelidad, con fe, en el que mujer y marido participen juntos de las ventajas y desventajas de la vida...»

Otro rasgo poco reivindicado en Juan Ramón es el agudo sentido del humor que despliega en ocasiones. Cuando Zenobia aún se negaba a la relación sentimental con el poeta, él presionaba con toda su capacidad de persuasión (que era mucha) y no llevaba bien que ella no cediese. Un día le cita a Sem Tob: «Non ay lança que pase/todas las armaduras/nin que tanto traspase/como las escrituras», y añade: «Pero usted, alma mía, es invulnerable como cualquier diputado en Cortes».

Crean una alianza entre ambos. Se sienten iguales, se aman iguales, por encima de prohibiciones familiares. Ella le dice poco después: «quiero ser útil para ti, para ayudarte a ser valiente, para no ser una carga y para empujarte siempre para arriba en todo lo que alcancen nuestras almas. Quiero que te refugies en mí contra toda desilusión y contra lo mediocre y mezquino de la vida». Él corresponde: «Los defectillos insignificantes que tú puedas tener me parecen meras gracias y por ellos te quiero tanto como por tus mejores cualidades. Me gustan aunque no me gusten».
Portada del libro preparada por Juan Ramón Jiménez
Portada del libro preparada por Juan Ramón Jiménez

Por las cartas desfila la familia y también los grandes amigos de la época. Juan Ramón le comenta todo y le consulta todo a su esposa. La mantiene al corriente incluso de los chismes, como de la mezquindad de un comentario de Ortega contra Azorín, o le habla de libros y proyectos en curso.

J. R.-Zenobia, vida mía: acabo de saludar al jardín en tu nombre. Buenos días, mi corazón.

Llegará poco después el destierro, en diferentes puntos de los Estados Unidos, topónimos asociados a sus libros de poemas, Coral Gables, Riverdale... un mundo algo sombrío, sentido como hostil en muchas cartas, que tanto afecta al poeta que no habla inglés ni quiere aprenderlo y que se marchita hasta que un médico da con la clave: debe volver a algún lugar donde se hable español. Puerto Rico le sanará y le llenará de reconocimientos y satisfacciones...

Z -Los dos nos hicimos el uno al otro de nuevo y nuestro amor ha sido mejor en la vejez que nunca

Y entonces se instalan «en el otro costado» del mundo hispánico y la obra de Juan Ramón llega a su cumbre. Pero la enfermedad de Zenobia tiñe esta etapa de angustia y de tristeza. Ella acude a operarse de un cáncer en 1951 y no quiere que él la acompañe. Desde el hospital sigue ocupándose de todo e incluso deja cartas escritas para que le lleguen a sus manos diariamente hasta que ella pueda escribir de nuevo. Es un gesto propio de un amor adolescente que revela, una vez más, la profunda preocupación de quien mejor conocía la fragilidad de Juan Ramón.

J.R.-Te mando mi triste corazón en un abrazo eterno. Yo soy culpable de todo lo que sufres. ¡Que el doctor haga el milagro por ti, Dios mío!

En 1956 el cáncer reaparece y ante la imposibilidad de operarlo Zenobia prepara incluso la llegada de familiares para que atiendan al poeta cuando ella ya no esté. En las cartas de esta etapa a veces reflexionan sobre el camino andado: «Los dos nos hicimos el uno al otro de nuevo y nuestro amor ha sido mejor en la vejez que nunca. Ahora, si quieres vivir para mí, vamos a dedicarnos los dos a ordenar tus papeles lo mejor que podamos», dice ella. Pero la enfermedad vuelve y la salud del poeta también se hace lentamente más frágil. El horizonte es una soledad insoportable.

El libro guarda para el final una enorme sorpresa: 41 poemas en su mayor parte inéditos, tan buenos como este Epílogo:

«Qué gusto este volver las cosas que viví de novios a nuestra casa de casados: los libros...»
Poema inédito

Llamo en la noche cóncava, y sólo me responde

mi voz, que va de sombra en sombra

hasta caer.

¡Mujer, mujer, mujer!

No oyes mi voz, mi voz, mi voz, que ahora te nombra,

la misma voz de ayer.

¿En dónde estás, en dónde?

Mujer, mujer, mujer, mujer.

¿Nunca ya podrá ser? ¿Nunca ya podrá ser?

¡Nunca ya podrá ser!

 

Fuente: ABC

Un proyecto busca combatir el despoblamiento en la comarca Miajadas-Trujillo

Martes, 30 de Mayo de 2017


Se busca implicar a las entidades públicas y privadas de cada municipio

La Asociación para el Desarrollo Integral de la Comarca de Miajadas-Trujillo-ADICOMT se embarca en un proyecto de recuperación de población tras advertir que el efecto de la despoblación y el envejecimiento es cada vez más acusado en la mayoría de los 19 municipios que forman parte de la comarca, donde muchos de ellos no superan los mil habitantes.

Para ello, han acudido a la convocatoria 2017 del programas de ayudas a proyectos de iniciativas sociales de la Obra Social la Caixa en el ámbito rural. Según detalla el gerente de Adicomt, Manuel García, el objetivo es, por un lado, trabajar en recupera e instaurar la cultura del voluntariado «o lo que antes era el apoyo de los vecinos poco o nada arraigada en el medio rural actual» y con ello crear un elemento activo de apoyo en el desarrollo de este medio «tan necesitado de la aportación de todo tipo de perfiles sociales».
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Por otro lado, se busca salvar la necesidad de disponer de ciertas estructuras sociales de funcionamiento continuado que puedan responder donde el sistema no llega por la estructura y funcionalidad del medio rural. Según García, el proyecto plantea la colaboración con las distintas entidades públicas y privadas así como colectivos sociales y educativos vinculadas al voluntariado y a la despoblación a nivel regional y nacional. Estas colaboraciones servirán para generar unas sinergias para mejorar nuestro medio rural y, sobre todo, luchar contra la ausencia de participación y la despoblación.

Fuente: El Periódico Extremadura

Muere el poeta visual e investigador Juan Rosco Madruga

Martes, 23 de Mayo de 2017

A las seis de la tarde de ayer fue incinerado el cadáver de Juan Rosco Madrugada, fallecido de cáncer a los 66 años.

Nacido en Montánchez, maestro, licenciado en Geografía e Historia, en los años 80 fue director general de Acción Social de la Junta de Extremadura. Destacado como uno de los mejores poetas visuales de España, dirigió excavaciones arqueológica, descubrió la iglesia visigoda de Alcuéscar y el observatorio solar de hace 4.500 años en Los Barruecos.

El Ateneo de Cáceres muestra la obra pictórica de F. Solís Rodríguez

Martes, 23 de Mayo de 2017

El Ateneo de Cáceres muestra a partir de este miércoles, día 24, y hasta el próximo 16 de junio, la exposición pictórica titulada ‘Paisaje y figura’ del artista F. Solís Rodríguez. La muestra consta de pinturas al óleo en tamaño de formato medio y pretende suscitar y provocar nuevas reflexiones, «incitando al espectador a cuestionar pensar», según informa la organización en nota de prensa y recoge Europa Press. La exposición se puede visitar de lunes a viernes de 18.00 a 21.00 horas. Esta exposición recoge una colección de obras realizadas entre 2005 y 2016 por el pintor y retratista cacereño Solís Rodríguez. Los temas principales son el paisaje y figura que se mueven «entre un estilo realista e impresionista». Con esta iniciativa el Ateneo de Cáceres pretende mostrar la obra de autores y organizaciones, divulga los fondos patrimoniales y promocionar a las nuevas generaciones de autores. El propósito también pasa, según la institución, en acercar los trabajos de artistas foráneos que difunden sus obras fuera del circuito regional.

Hidalgo Bayal abre con su pregón la feria del libro

Martes, 23 de Mayo de 2017

La XXXVI Feria del Libro de Badajoz comienza hoy con la lectura del pregón, que estará a cargo del autor extremeño Gonzalo Hidalgo Bayal. Será a las 21.00 horas, con el título La Leyenda del buen lector, en la carpa de conferencias, en el paseo de San Francisco.

La XXXVI edición de la feria, que se desarrollará desde hoy hasta el 28 de mayo, la inaugurarán a las 19.30 horas el alcalde, Francisco Javier Fragoso, y la secretaria general de Cultural, Miriam García, quienes recorrerán el recinto y visitarán las casetas, además de inaugurar la exposición de la Unión de Bibliófilos Ramón y Cajal en la Biblioteca de la Real Academia de Extremadura. Además, a las 20.00 horas, tendrá lugar el concierto de Melodian String Quartet, titulado Música, Cine y Libros.

Contacto Real Academia de Extremadura

Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes

Palacio de Lorenzana.

C/ de la Academia s/n.
Apdo. 117 C.P. 10200 Trujillo

Tels.: 927-32 3109 / 927-323131

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