
El sábado 19 de septiembre, la sede de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, en el Palacio de Lorenzana de Trujillo, acogió la visita de la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, con motivo de la celebración del solemne acto de investidura del arquitecto Rafael Moneo Vallés como académico de honor de la institución.
La presidenta fue recibida por los integrantes de la Mesa de la Academia: la directora, María del Mar Lozano Bartolozzi; el secretario general, José Luis Bernal; la tesorera, Carmen Fernández-Daza, y el censor, José María Álvarez. El encuentro tuvo lugar antes del acto académico y permitió a la presidenta de Extremadura conocer distintos espacios de la histórica sede.
Tras recorrer algunas de las dependencias del Palacio de Lorenzana, la presidenta pasó a la sala de plenos, donde, en presencia de los miembros de la Mesa, firmó en el libro de honor de la Real Academia. Durante la breve reunión, María del Mar Lozano Bartolozzi explicó a la presidenta los principales aspectos técnicos e históricos del edificio, así como el valor patrimonial de la sede de la institución.
La directora aprovechó asimismo el encuentro para mostrar a María Guardiola una selección de las últimas publicaciones editadas por la Real Academia de Extremadura, algunas de ellas realizadas en colaboración con la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Extremadura.
La visita continuó en la biblioteca, uno de los espacios de especial interés de la Academia por el valor de sus fondos. En ella se conservan colecciones de libros pertenecientes a académicos y a destacadas personalidades de la cultura y de la ciencia, entre ellas la correspondiente a Santiago Ramón y Cajal.

Posteriormente, María Guardiola saludó a los integrantes de la Corporación y a los académicos numerarios que se encontraban en la sede con motivo de la jornada. El encuentro sirvió de preludio al solemne acto de investidura de Rafael Moneo como académico de honor, en el que la arquitectura y la cultura ocuparon un lugar central.
Una vez concluido el acto académico, la relación entre la presidenta extremeña y los miembros de la Real Academia tuvo continuidad en los jardines del Palacio de Lorenzana. Allí, en un ambiente más distendido, se realizó una fotografía conmemorativa que puso final a una jornada marcada por el encuentro institucional, el patrimonio, la investigación y la cultura extremeña.






