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Acta de fundación de la Academia de Extremadura en Trujillo el 29 de diciembre de 1979

En la ciudad de Trujillo, el día 29 de diciembre de 1979, se reúnen: Don Antonio Vargas-Zúñiga y Montero de Espinosa, Marqués de Siete Iglesias, Académico de Número de la Real Academia de la Historia. Don Xavier de Salas y Bosch, Académico de Número

La sede de la Real Academia de Extremadura: el Palacio de Lorenzana

En Trujillo se encuentra la sede de la Real Academia de las Letras y las Artes de Extremadura, en el palacio renacentista de los Pizarro Hinojosa, señores de Torrecillas, y desde el 24 de junio de 1642 marqueses de Lorenzana, título concedido a do

Antecedentes y origen de la Real Academia de Extremadura

El 29 de diciembre de 1979, en la ciudad de Trujillo, los Srs. Don Antonio Vargas-Zúñiga y Montero de Espinosa, Académico de Número de la Real Academia de la Historia, Don Antonio Hernández Gil, Académico de Número y Presidente de la Real Academia

 

Efectuados por la Comisión Gestora los trámites necesarios, al fin, el 6 de junio de 1980, se promulgaba el Real Decreto 1422/1980 de esa fecha, por el cual se creaba la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, se aprobaban sus Estatutos, y se regulaba, mediante Disposiciones Transitorias, el procedimiento a seguir para su consolidación definitiva. El 14 de julio se publicó en el Boletín Oficial del Estado.

El 2 de septiembre de ese mismo año, con el carácter de electos los cinco miembros de la Gestora conforme a la citada disposición legal, se celebró la primera Junta constituyente en la que tras designarse a los miembros que constituirían la primera Mesa, se acordaron los diseños del escudo y medalla de la Institución, y se nombraron electos a los Srs. Don Enrique Pérez Comendador, Don Juan de Ávalos y García Taborda, Don Pedro de Lorenzo, Don José Álvarez y Sáenz de Buruaga y D. Salvador Andrés Ordax. Inesperadamente fallecido el Sr. Pérez Comendador, se nombró a Don Carmelo Solís Rodríguez para sustituirle.

El 3 de diciembre se celebraba la primera Junta pública y solemne de la Academia en Trujillo, en el Palacio de Chávez-Mendoza, en la que, tras la lectura del Real Decreto por el Secretario Perpetuo Don Manuel Terrón Albarrán, leyeron sus discursos de ingreso Don Antonio Vargas-Zúñiga, Don Antonio Hernández Gil y Don Xavier de Salas. A la sesión, presidida por Don Diego Angulo Íñiguez, Director de la Real Academia de la Historia, Don Enrique Lafuente Ferrari, de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Marqués de Siete Iglesias, primer Director de la recién fundada de Extremadura y el Secretario Perpetuo aludido, acompañados en el estrado de otros ilustres miembros de las RR.AA. nacionales, asistieron las primeras autoridades de la región, y numerosas personalidades extremeñas de la cultura, ocupando lugar destacado Su Alteza Real la Infanta Doña Pilar, acompañada de su marido, Don Luis Gómez Acebo, Duques de Badajoz.

Completada la fase constituyente y leídos por todos los Srs. Académicos anteriormente citados sus discursos de ingreso, la Academia, a partir de la Junta del 8 de mayo de 1982 dio por finalizada dicha fase, quedando ya constituida en forma autónoma, con todas las prerrogativas y derechos legalmente conferidos.

La Academia iniciaba su andadura definitiva e institucional. Preocupación de sus miembros, y desde el principio, fue siempre la de disponer de sede propia en la ciudad de Trujillo, y a tal fin confluyeron todos sus esfuerzos. La generosidad del Marqués de Lorenzana, Don Mateo Jaraquemada Guajardo-Fajardo y su familia, propició la donación, por parte de éstos como propietarios, del solar y restos del Palacio de Lorenzana, ubicado en la zona alta monumental de Trujillo, mediante escritura pública otorgada en Badajoz el 27 de marzo de 1982, procediéndose posteriormente a su inscripción registral en pleno dominio. A partir de mayo, con subvenciones del Ministerio de Educación y Ciencia principalmente, se iniciaron las obras de restauración del edificio en su parte exterior, llevada a cabo con dedicación intensa. Tras varios años de inactividad en las obras, en 1998, la decidida y generosa intervención de la Junta de Extremadura, a través de su Consejería de Cultura, hizo posible la continuación y terminación del edificio, su completa reconstrucción interior, adecuamiento y mobiliario, que finalizaron al año siguiente. El 9 de octubre de 2000 fue solemnemente inaugurada la sede por Su Majestad la Reina Doña Sofía.

El Boletin de la Real Academia de Extremadura

El Boletín es una de las publicaciones más importantes de cuantas edita la Real Academia de Extremadura. En él se reunen, año tras año, las firmas de los señores académicos con las de otros prestigiosos investigadores conformando un grueso volumen de

Muñoz-Torrero tendrá una fundación 206 años después de las Cortes de Cádiz

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Aquel 24 de septiembre de 1810 había mucho murmullo en el Salón de Cortes. Un clérigo de la Junta Suprema de Extremadura tomó la palabra entre cuchicheos, pero poco a poco fue captando la atención de todos hasta el silencio sacramental.

Separación de poderes, abolición de la Inquisición, libertad de prensa y poder del pueblo a través de la soberanía nacional. Le bastaron quince minutos para dar carpetazo al siglo dieciocho. Aplauso unánime en la sala.

La crónica de aquella primera sesión de las Cortes de Cádiz la firmó Benito Pérez Galdós. «Es el primer discurso del siglo diecinueve», sentenció el cronista. Su protagonista daría después nombre a calles, colegios, institutos y avenidas de toda Extremadura.

Diego Muñoz-Torrero fue uno de los protagonistas de aquella corte que se levantó contra los hermanos Bonaparte. Poco después presidió la comisión en la que los once diputados más relevantes redactaron la Constitución de 1812. A Cádiz llegó desde Salamanca. Allí era rector de su universidad, donde bebió de todo el movimiento liberal mientras estudiaba filosofía y teología. Su padre, el boticario de Cabeza del Buey, le preparó para el ingreso.

La infancia la pasó en la calle Convento número 12 y cualquiera que haya pasado por Cabeza del Buey habrá notado que en cada rincón del pueblo retumba su infancia. El colegio y el instituto llevan su nombre, un busto en la plaza de la Constitución y estos días muchos paneles anunciando que su vecino más ilustre tendrá una fundación con su nombre. Será mañana, 206 años después de que Diego Muñoz-Torrero alumbrara el constitucionalismo liberal.

Al acto principal previsto para las doce del mediodía se espera a los tres presidentes autonómicos de la Junta -Ibarra, Vara y Monago-, a la presidenta de la Asamblea -Blanca Martín- y a los rectores de Salamanca -Ricardo Rivero- y Extremadura -Segundo Píriz-.

Para el bicentenario
La alcaldesa socialista de Cabeza del Buey, Ana María Valls, dice que los vecinos llevaban tiempo reclamando más atención para el legado de Muñoz-Torrero. Ahora espera que la Fundación sirva para reivindicar a alguien que fue exiliado, perseguido y asesinado -marzo de 1829 cerca de Lisboa- por defender valores democráticos.

Se pusieron en marcha en el año 2011 con vistas al bicentenario de Cádiz, pero el empujó definitivo no llegó hasta el 2015. Hace tres años, recuerda la alcaldesa, contactaron con gente que pudiera ayudarles. La Asamblea de Extremadura se mostró muy interesada en acompañarles. «Ha sido nuestro motor y nuestra motivación para seguir con esto».

La Fundación se encargará ahora de promover investigaciones históricas, actos académicos o premios, pero sobre todo, resalta la alcaldesa, esperan que impulse el debate político sosegado. «Tan necesario en estos tiempos». Hay valores que se promulgaron entonces como la libertad de imprenta o la soberanía nacional que hoy siguen generando discusión. «La cuna de Muñoz Torrero es el lugar más adecuado para generar ese tipo de debates».

La Fundación también rastreará el legado del padre de 'la Pepa'. México, Brasil, Argentina o Bolivia también redactaron siguiendo lo que se ha fijado en Cádiz. «Era un hombre sencillo con una capacidad innata para llevar las demandas sociales a las instituciones. Fue uno de los que mejor vio lo que el pueblo necesitaba en aquel momento», según la alcaldesa.

En el pueblo también recuerdan a la monja concepcionista que guardó en el convento del pueblo la bandera de España con la leyenda 'Estremadura baja, Constitución, Cabeza del Buei' y con el escudo de la ciudad de Badajoz. «Puso en riesgo su vida porque con la vuelta del absolutismo todo lo que tenía que ver con el liberalismo era perseguido». Esa bandera está ahora en el Congreso de los Diputados.

De todo eso se hablará mañana en el centro cultural de Cabeza del Buey. «Fue un adelantado a su tiempo. Defendió el liberalismo incluso cuando no era fácil hacerlo», sentencia la alcaldesa.

Fuente HOY

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