
El Pasado día 19 de septiembre, la Fundación de Estudios Romanos y Los Amigos del Museo Nacional de Arte Romano, fieles a su ritual, con ocasión del día del Museo, entregaron los premios Internacionales Genio Protector de la Colonia Augusta Emerita, en su XXXI edición, en el apartado de persona física al antiguo presidente de la Fundación de Estudios Romanos, D. Pelayo Moreno, por su contribución a la proyección internacional del Museo, a través de programas nacionales e internacionales. En el de instituciones, la galardonada fue la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, destacando su constante implicación, desde 1980, en la protección del patrimonio emeritense y extremeño, mediante la elaboración de dictámenes e informes para la declaración de Bienes de Interés Cultural, jornadas de defensa del patrimonio, publicaciones, seminarios y conferencias, relevándose, dada la cualificación científica de sus miembros, en instrumento de consulta de primer orden en todo lo relacionado con el patrimonio cultural extremeño, tanto material como inmaterial.

Recogió el galardón su Directora, la Dra. María del Mar Lozano Bartolozzi, quien recordó desde la tribuna su labor al frente del Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida, como una etapa muy fructífera, tanto en lo personal, como en lo profesional, por el excelente trabajo que desarrollaba la institución, así como recordó el buen número de académicos emeritenses, tanto Numerarios como Correspondientes que se han implicado en la desde el primer momento con esta Academia, que es de todos y para todos los extremeños. De la misma manera hizo constar cómo la Academia ha homenajeado durante el curso 2023-2024 al arquitecto don Dionisio Hernández Gil, por su gran labor ejercida como promotor y autor de restauraciones y rehabilitaciones de edificios como la actual Asamblea de Extremadura, pero sobre todo como impulsor desde su responsabilidad en el Ministerio de Cultura de la construcción del Museo Nacional de Arte Romano encargando el proyecto a don Rafael Moneo.






Antonio Gallego Gallego (Zamora, 21 de abril de 1942- Madrid, 19 de febrero de 2024) ha sido desde 2003 Académico de número (Medalla nº 23, que antes perteneció a Manuel Pacheco) de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes. Aunque zamorano de nacimiento, su vinculación con Extremadura ha sido profunda y apasionada desde su infancia -ya que se crió en la comarca cacereña de la Vera- hasta su muerte, pues tenía una casa en Aldeanueva que era su refugio, donde disfrutó en estos últimos años mientras que pudo. Herido sin consuelo tras la muerte de su querida mujer, Sole, Inmaculada Quintanal, compañera del alma con quien compartía su pasión musical, Antonio supo sostener hasta el final de su vida una dignidad intelectual y humana ejemplar. A él le correspondía el discurso de inauguración del curso académico 2024-25 de la RAEX, pero su maltrecha salud le impedía poder cumplir con ese honor que tanto le agradaba, como me dijo en una de nuestras últimas conversaciones poco antes de su muerte. La RAEX pierde a un Académico ejemplar, culto, sensible, cabal persona y amigo entrañable.
