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El catedrático Francisco Moreno Fernández narra en un libro la travesía del idioma desde su nacimiento en el siglo VIII hasta hoy
Monasterio de Silos, donde se escribieron algunos de los primeros documentos en castellano. Foto: Shemsu.Hor / CC BY-ND
El idioma que hoy hablan 500 millones de personas comenzó siendo una lengua de campesinos y pastores, una variante del latín vulgar que surgió en una pequeña zona del norte de Hispania en el siglo VIII y que se parecía mucho a las de otras tierras vecinas. La impresionante travesía que emprendió entonces hasta convertirse en lo que es hoy (la tercera lengua más hablada en el mundo) la explica el catedrático Francisco Moreno Fernández en La maravillosa historia del español, libro editado por el Instituto Cervantes y Espasa. El autor, director ejecutivo del Observatorio del Instituto Cervantes en la Universidad de Harvard, sitúa el nacimiento del castellano entre los años 750 y 950 en el señorío de Castilla, que por entonces aún dependía del Reino de Asturias (luego de León) y abarcaba la Asturias oriental, Cantabria y Burgos. A este marco geográfico hay que sumar las tierras adyacentes de lo que hoy es Álava, La Rioja y León. Castilla era por entonces una entidad política "débil e insignificante", comparada, por ejemplo, con el califato Omeya que había invadido casi toda la Península Ibérica en el año 711. El condado castellano aún estaba lejos de convertirse en el imperio que siglos después llevó el español a América y lo convirtió en la lengua hegemónica de la diplomacia europea. Entre el nacimiento de nuestra lengua y ese momento de esplendor iniciado en el siglo XVI, Moreno Fernández incluye muchos hitos que jalonan la gran aventura del español, así como otros que han influido posteriormente de manera determinante en la evolución y diversificación del idioma, como las independencias americanas y los retos lingüísticos de nuestra era virtual. Pregunta.- De todas las razones que explican el nacimiento del castellano, ¿cuáles fueron las más determinantes?
Respuesta.- Esas razones podrían resumirse en una sola palabra: distancia. Pienso en la distancia temporal respecto de la época en que el latín era una lengua bien asentada; pienso en la distancia lingüística respecto del latín clásico y en la distancia geográfica respecto de otras variedades neolatinas: los desplazamientos en la época medieval eran lentos y complicados. Y también me refiero a la distancia social y estilística porque el latín de las iglesias y las escuelas dejó de entenderse. Ahí surgió la conciencia de estar hablando otra cosa, aunque no se supiera muy bien qué era. Por eso en una primera época se hablaba de “román” o “romance” y no de “castellano” o de otras modalidades. P.- Si el castellano nació como una variante romance más, ¿por qué se impuso durante la Reconquista en vez de otras lenguas romances peninsulares como el asturleonés?
R.- Una cosa es el origen de la nueva modalidad romance, que, en el caso del castellano, fue cosa de campesinos y ganaderos, junto a clérigos y guerreros; y otra cosa es su expansión. La primera Castilla dependía de León, pero en el siglo XI se convirtió en reino, al transmitirse la herencia del rey leonés Fernando I a su hijo Sancho. La prevalencia del reino de Castilla sobre los demás reinos peninsulares fue un proceso militar y político, al que no fueron ajenos los matrimonios y herencias de las más distinguidas familias peninsulares. P.- Explica en el libro que en la pujanza del castellano influyeron mucho Fernando III y Alfonso X. ¿Hasta qué punto la expansión del castellano fue impulsada "desde arriba", desde la Corte?
R.- Efectivamente, la expansión del castellano obedeció a procesos impulsados “desde arriba”. La expansión geográfica de Castilla fue en sí misma un hecho capitaneado por los grupos más poderosos y que resultó decisivo para la implantación de la lengua. Pero me interesa destacar la importancia del progresivo enriquecimiento lingüístico del castellano, de su naturaleza como variedad de paso o encuentro y del aumento de su consideración social. En este último tuvieron que ver las cancillerías, los monasterios y la gente culta de cada época, como los traductores, los escribanos, los filósofos. Los reinados de Fernando III, Alfonso X y Sancho IV resultaron decisivos para fortalecer el castellano en su ortografía, en su léxico, en su capacidad discursiva. P.- Es famosa la convivencia cultural de las tres religiones del libro en Al-Ándalus y sobre todo en Toledo. ¿Qué influencia tuvo en el aspecto lingüístico? ¿Realmente se produjo una convivencia tan idílica como se cree o se ha mitificado?
R.- La convivencia entre religiones siempre es compleja porque la fe de uno se apoya en la negación de la fe ajena. En este sentido, ni la Al-Ándalus de Averroes ni el Toledo medieval fueron paraísos de hermandad. Sin embargo, en ciertas épocas consiguieron un equilibrio “ecológico” o funcional del que se benefició la cultura de todos ellos porque la cultura en sí misma es integradora. Los contactos del castellano y el árabe dieron lugar a la aparición de formulas lingüísticas y literarias de gran importancia para la lengua española y para la cultura europea. La lengua diplomática del siglo XVI
P.- También explica en el libro de qué manera el español, por la importancia del imperio, fue muy importante en Europa en el siglo XVI. ¿Hasta cuándo duró ese prestigio y cómo perdió su hegemonía frente a otras lenguas como el francés y el inglés?
R.- Una vez más, la lengua, en lo que se refiere a su extensión geográfica, fue de la mano de la política y de la milicia. En los siglos XVI y XVII hubo términos que desde el español se extendieron por toda la Europa imperial, desde Nápoles a Flandes (entregar, infante, alborotar). El declive europeo del español acompañó al declive imperial, de modo que la Guerra de Sucesión, a principios del XVIII, supuso también un repliegue del prestigio y de la capacidad de influencia de la lengua española en Europa. Sin embargo, las huellas culturales que el español dejó en el sur de Italia, en los Países Bajos y hasta en el Reino Unido no han podido desaparecer tan fácilmente. En inglés aún se utiliza un refrán tomado de Cervantes: en los nidos de antaño, no hay pájaros hogaño. P.- ¿De qué manera influyeron las independencias americanas en el afianzamiento de las variedades autóctonas del español en cada país?
R.- Los procesos de independencia fueron, sin duda, decisivos, no tanto en la aparición como en la consolidación de las variedades americanas. Las dificultades de comunicación en un territorio tan inmenso como el americano favorecían el desarrollo autóctono de un español rioplatense, chileno, andino, mexicano... Todavía hoy se padecen esas dificultades de comunicación entre países americanos, lo que afecta de manera decisiva a la difusión de la cultura. Al menos las tecnologías de los siglos XX y XXI están permitiendo superar más fácilmente las barreras geográficas y eso terminará reforzando la cohesión de la lengua. P.- ¿De qué manera influyó en la evolución de nuestro idioma el proceso de alfabetización iniciado en España a mediados del XIX?
R.- El acceso a la cultura es fundamental para el uso, el crecimiento y el mantenimiento de una lengua. Pensemos que en el XIX una parte de la población de España no conocía el español. El analfabetismo es un factor que favorece la conservación de variedades populares y tradicionales. La cultura y la educación, en cambio, nivelan los usos lingüísticos. Esta es la razón, junto a la movilidad, la urbanización y los medios de comunicación, de que estén desapareciendo muchas hablas locales o regionales, en beneficio de usos más generales. Como dialectólogo, me entristece que desaparezcan modalidades minoritarias o apartadas, vestigios de culturas populares tradicionales. Como ciudadano, en cambio, me alegra saber que la mayor parte del mundo hispanohablante está erradicando el analfabetismo. A pesar de todo, internet está dando a muchas variedades locales el espacio con el que no cuentan en el mundo físico. Además, todo apunta a que el patrón del monolingüismo será sustituido por el del bi o trilingüismo. P.- ¿Qué es más correcto, decir "español" o "castellano"? ¿Depende del momento histórico al que nos refiramos?
R.- Efectivamente, puede tratarse de momentos históricos, pero en la actualidad es más bien una cuestión de geografía. Ambas formas son correctas e intercambiables, aunque cada pueblo hispánico tiene sus razones para el empleo de una u otra, sin que por ello deban ofenderse los demás: los castellanos siempre han llamado así a la lengua de su tierra; hay andaluces que prefieren decir español porque dicen que no hablan como los castellanos; en América del Sur predomina “castellano” porque argumentan que allá no se habla como en España, mientras en México se prefiere “español” sobre todo como oposición al inglés. Hay mil razones y todas válidas, aunque “español” es la variante internacionalmente más consolidada y lingüísticamente más adecuada. Aun así, a muchos se les queda pequeña y prefieren decir “habla hispana”. P.- ¿Cuáles son las principales herramientas con las que cuenta un historiador de la lengua y que permiten, como comenta en el libro, seguir el rastro de los términos que, como comenta en el libro, pasaron de León al Caribe pero no a Aragón, por ejemplo?
R.- El principal procedimiento metodológico -el principal “camino”, de acuerdo a la etimología de “método”- es la consulta de los textos originales, así como la atención a los testimonios de los contemporáneos, a la literatura y a los diccionarios. Afortunadamente, la tecnología empleada por instituciones universitarias y académicas está poniendo a disposición de los investigadores documentos de todas las épocas mediante recursos informáticos muy rápidos y potentes. Ya contamos con colecciones de textos escritos, llamados “corpus”, a los que se accede con procedimientos de búsqueda muy eficaces. Invito a los lectores a consultar, por ejemplo, el Corpus del nuevo diccionario histórico del español. En cualquier caso, los corpus no recogen toda la producción escrita de una lengua, por lo que todavía hay espacio y tiempo para la consulta curiosa y demorada de legajos polvorientos. P.- ¿Cómo ve el futuro del español y cuál es su principal reto?
R.- Una vez alcanzada una madurez lingüística y una plenitud literaria, el principal reto del español actual es lograr su completa incorporación a las tecnologías del conocimiento y de la comunicación. Ya no se habla de conquistas geográficas; ahora se trata de estar presente, con los recursos adecuados, en los espacios virtuales. Otro reto es el de satisfacer convenientemente la demanda de enseñanza de español como lengua segunda y extranjera. Ello se consigue de modos diversos: formando buenos profesores, elaborando manuales apropiados, actualizando los recursos didácticos, adecuando la pedagogía a las necesidades de cada entorno. Es mucho lo que queda por hacer. En lo demás, el español está desde hace tiempo entre las lenguas de mayor vitalidad, historia y personalidad, y cuenta con una estandarización -ortografía, diccionarios, gramáticas- a la altura de los tiempos

Fuente: El Cultural

A mediados de los noventa, ya como fotógrafo profesional, se recorrió medio mundo por encargo de National Geographic y otras editoriales y más allá de los temas del momento, en su cámara siempre traía fotos propias con esa atmósfera mitológica. El cuerpo y el trabajo como expresión artística. Cuando se topó con los operarios de una destilería de México tratando el tequila no puedo evitar el paralelismo con Montánchez. En Guatemala le deslumbraron los cortadores de caña de azúcar y en Extremadura encontró vulcanos en las almazaras de aceitunas, en los chozos de Alburquerque o en los cortadores de corcho de San Vicente de Alcántara. El rastreo mitológico tan personal se puede ver desde ayer en la sala de la Diputación de Badajoz de la calle Obispo San Juan. De la muestra destaca un políptico que forman seis piezas de tres metros por dos que muestran el interior de los chozos de paja de la Raya en el que vivían pastores. «Es un trabajo más sugerente que evidente», explica el autor. Andrada también se ha preocupado por facilitar el diálogo entre las más de treinta fotos que integran la presentación. Cuesta encontrar más de tres del mismo tamaño. Hay algunas de un metro cuadrado y otras de 13 centímetros por 18. Cada una tiene su propio espacio y hay una armonía en el conjunto. Andrada cuenta que ahora su vida tiene poco que ver con la de los noventa. La financiación de las editoriales a fotógrafos para grandes proyectos de viajes forma parte del pasado. «Todos nacemos con una bandera que pertenece a nuestra generación, que en realidad es tu identidad. Yo no digo que mi mundo profesional de aquella época sea mejor que éste, era mi mundo y era en el que me hubiera gustado seguir viviendo, pero acepto los nuevos cambios». A sus 52 años, lleva media vida atrapado por la fotografía. Empezó a los veinte como profesional, siempre tentado por la pintura, en la cámara encontró como justificar lo que no podía hacer con el pincel. Tras pasar algún tiempo como fotógrafo en Extremadura, se mudó a Madrid y halló el Museo de El Prado. «Mi gran contenedor de ideas, descubrí lo que es la luz, los colores, el volumen y esa fue mi formación». El barroco está muy presente en todo su trabajo. El rojo y el negro son dos colores básicos en su obra. «Uno es la pasión y el otro el misterio y la sugerencia». Con esta paleta ha conseguido una personalidad propia. «Es como un sello, hay gente que por los tonos y los colores puede intuir que se trata de una foto mía». Ahora espera que parte del público que pase hasta el 12 de diciembre por la Diputación se identifique con algunos de los personajes de las fotos y recuerden su infancia y sus pueblos. «Estoy muy de acuerdo con Luis Landero, son seres que corresponden a otro tiempo y otro lugar. Pertenecen al pasado, pero se recordarán en el futuro».

Fuente: HOY

‘Desnudo acostado’ se ha subastado por 158 millones en Nueva York La obra Nu Couché (Desnudo acostado) de Amedeo Modigliani subastada en Christie's consiguió llegar hasta los 158 millones de euros (170,4 millones de dólares) de premio final con lo que superó con creces el último récord del artista, que se situaba en 66 millones. La pintura del italiano se ha convertido en la segunda obra por la que más se ha pagado en una subasta de arte en la historia, después de la  Las Mujeres de Argel de Picasso. La obra más cara de la historia, sin embargo, es Nafea faa ipoipo de Paul Gauguin que fue adquirida por un comprador catarí a cambio de 300 millones de dólares (270 millones de euros). Nu Couché, que ha superado las expectativas de Christie's de 100 millones de dólares, es uno de los últimos trabajos de la trágicamente corta carrera de Modigliani, el paradigma del pintor bohemio romántico en París. Aunque no fue el único de sus desnudos, si se trata del más desinhibido por la postura de la modelo, que muestra su cuerpo acostada y con las piernas y brazos abiertos. El récord para el artista italiano ha tenido lugar en la primera gran noche de subastas de Christie's de otoño, dedicada a "la musa del artista" y que ha contado con 34 pinturas y esculturas de maestros como Paul Gauguin o Roy Lichtenstein, que también han conseguido sus propios récords.
Publicidad Así, la escultura Thérese, de Gauguin, consiguió 30,9 millones de dólares de precio final, más que ninguna obra anterior del artista. Igualmente, la colorista Nurse (Enfermera), de Liechtenstein, que partía con una estimación de 80 millones de dólares, consiguió llegar los 95,3 millones, lo máximo jamás pagado por una obra del artista pop hasta la fecha (56 millones). La famosa y colorista obra, quinta esencia de la heroína de Lichtenstein, llevaba décadas fuera del mercado en manos de un coleccionista privado.

Fuente: El País

La programación de la semana cultural dedicada a Felipe Trigo incluirá un acto de homenaje a Jose Miguel Santiago Castelo. Así lo anunció ayer en Mérida el alcalde de Villanueva de la Serena, Miguel Angel Gallardo. El regidor se desplazó a la capital extremeña para presentar junto a la secretaria general de Cultura, Miriam García Cabezas, las novedades del premio literario este año, que en esta ocasión se fallará, de forma excepcional, el próximo 27 de noviembre en el transcurso de una gala literaria, para evitar que coincida con el proceso electoral del 20 de diciembre, mes en el que se concede tradicionalmente el galardón. La gala se celebrará en el nuevo pabellón multiusos Juan Hidalgo y combinará teatro, danza, música y literatura, con el homenaje al arte como hilo conductor. El actor extremeño José Vicente Moirón será el director artístico de la velada, con textos del escritor Miguel Murillo, y la presentación del periodista Maxim Huerta y el jurado estará presidido por la exministra de Cultura y directora de cine Angeles González-Sinde. La semana cultural dedicada a Felipe Trigo será del 23 al 28 de noviembre e incluirá un encuentro literario con el escritor extremeño Jesús Sánchez Adalid, dos exposiciones, una de las monedas encontradas enterradas cuando se construyó la casa de la cultura, y la otra, en el Contenedor de Arte; teatro con la puesta en escena de El Cerco de Numancia ; la actuación musical del grupo Manantial Folk o de la zarzuela con la obra La del manojo de rosas . HOMENAJE A SU PROMOTOR Miguel Angel Gallardo ensalzó la figura del poeta y escritor extremeño José Miguel Santiago Castelo, fallecido este año, a quien se homenajeará en esta edició. Gallardo indicó que el periodista y poeta fue promotor, impulsor y mentor del galardón, y que el jueves día 26 de noviembre se hará entrega, a título póstumo, del nombramiento de Castelo como hijo adoptivo de Villanueva. Gallardo destacó el prestigio del premio, tanto en España como en Latinoamérica. A esta edición se han presentado cerca de 300 obras y 15 son finalistas.

Fuente: El Periódico Extremadura.

La poesía como acto mínimo La obra del griego Cavafis se ha convertido indispensable para comprender la poesía del pasado siglo y pensar la del siglo XXI. Ahora la editorial Pre-Textos publica su «Poesía completa» La obra poética de Constantino Petrou Cavafis (Alejandría, 1863-1933) es la de un hombre que se convirtió en clásico sin pretender tal cosa. Su legado es exiguo: 154 poemas escritos a lo largo de 47 años, lo cual se hace más complejo al haberse comprobado que algunos de ellos los iría reescribiendo durante veinte años. Exigente consigo mismo hasta el paroxismo, por tanto, C. P. Cavafis habría eliminado sus piezas de juventud y pronto adquiriría la costumbre de escribir y publicar sus composiciones en hojas sueltas, aunque con mimo tipográfico y buen gusto, para, sobre todo, distribuir entre los amigos. Pero la alta literatura se abre paso de cualquier forma, y la crítica griega se haría haciendo eco de la poética de Cavafis, que en 1904 se animó a reunirla, aunque sólo con el propósito de compartirla en su círculo más cercano. Estamos, pues, ante un poeta que en vida no tuvo ninguna edición significativa hasta que sus amigos, en 1935, es decir, póstumamente, se ocuparon de ello. En España numerosos escritores y traductores se han acercado a este poeta misterioso, sensual, cosmopolita a raíz de toda su vida pasada en una Alejandría exótica y bulliciosa. A las versiones de poetas como José María Álvarez, preparada entre El Cairo y Alejandría en 1976, se le sumaría la de Ramón Irigoyen, en 1994, entre otras, y ahora hace lo propio Juan Manuel Macías (poeta, helenista y traductor, que recibió en el año 2013 un premio por parte de la Sociedad Griega de Traductores de Literatura). Así, se trata de una garantía desde el punto de vista literario y profesional, que está enmarcada en una exquisita edición que además cuenta con un epílogo de Vicente Fernández González (traductor y estudioso de la obra de Cavafis; Premio Nacional de Traducción dos veces), que completa lo dicho por Macías en el prólogo al respecto de un Cavafis al que llama «poeta secreto», pues, para él, «como pudo serlo también para los poetas griegos arcaicos, el parnaso de la poesía consistía, sobre todo, en un acto de intimidad». El propio Cavafis se reconocía como «poeta histórico» –por algo era un experto en las épocas del reino macedonio y en la del Imperio romano y bizantino–, y aquí están los poemas del llamado «canon» cavafiano, junto con tres poemas en prosa inéditos. La edición tiene el aliciente de contar con comentarios de cada poema, para contextualizar las referencias «a personajes y hechos históricos de los que Cavafis se vale para urdir su particular mitología», al decir de Macías. Éste, que por cierto acaba de publicar el libro de prosas y ensayos «Sucede en la voz de otros» (editorial La Isla de Siltolá), es el artífice, pues, de una nueva manera de aproximarse a un poeta que elevó su arte a lo más privado, con una minuciosidad y entrega que han tenido la recompensa de la posteridad más respetuosa y refinada. Leer más:  La poesía como acto mínimo  http://www.larazon.es/cultura/la-poesia-como-acto-minimo-LE11158452#Ttt1XGNbBMkhCmcS
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Veintidós ediciones alcanzarán esta noche los Coloquios Histórico-Culturales del Campo Arañuelo, que arrancaron por iniciativa de la Concejalía de Cultura con el objetivo de investigar distintos aspectos sobre Navalmoral y su comarca y recopilar todo ese material. Y así lo viene haciendo cada año el Ayuntamiento en libros como el que se presentará a las 20.00 horas en la Fundación Concha con las ponencias que concurrieron en 2014, que se dedicó al poeta moralo Ángel Sánchez Pascual. En esta ocasión se dedican a otro representante de la cultura local, la pintora Sofía Feliú, ya fallecida, de quien se está pendiente de abrir una exposición permanente en La Gota con los cuadros que donó al municipio. Su vida y su obra las repasará Domingo Quijada, coordinador de los Coloquios, en la ponencia de cierre de programa. Aunque antes se expondrán las ponencias programadas esta semana. La primera esta misma noche, fuera de concurso, a cargo del profesor y arqueólogo Antonio González Cordero titulada 'Pesca y recolección de moluscos en el Campo Arañuelo y los Ibores durante la prehistoria reciente'. De las tres ponencias restantes dos serán a concurso y una sin opción a premio. Las presentarán Antonio Ramos Rubio y Óscar de San Macario, el martes; Domingo Quijada, el miércoles, y Angelines Sánchez Méndez, el jueves. Los primeros sobre 'Cruces de término y cruceros en el Campo Arañuelo'. El segundo con 'Génesis, evolución y ocaso del Centro Moralo' y la tercera, responsable del grupo El Encinar, con 'Del hecho al dicho'. Los Coloquios siguen entre el lunes y el jueves hasta llegar a la entrega de premios, que serán de 750 euros para el ganador y de 500 para el segundo.

 

Fuente: HOY

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