Fondo Logo

Recién llegado desde México DF, sin 24 horas para descansar, el cacereño César Rina ha recogido el Premio Enrique Fuentes Quintana, un reconocimiento con el que Funcas (Fundación de las Cajas de Ahorros), una de las instituciones económicas más prestigiosas del país, premia el trabajo de investigación en su formato académico por excelencia: la tesis doctoral. El historiador ha sido galardonado por su trabajo titulado 'Iberismos. Expectativas peninsulares en el siglo XIX', una tesis dirigida por el profesor de la Universidad de Navarra Francisco Javier Capistegui en la que hace un análisis de las relaciones existentes entre España y Portugal.

«Pese a la idea generalizada que existe, estos dos países no viven de espaldas. El trabajo demuestra todo lo contrario. Pone de manifiesto que ya en el siglo XIX se buscaban para fortalecerse; no siempre han estado viviendo lejos. En los archivos se puede ver que tenían una vida muy cercana», afirma César, quien apunta que «los puntos que se planteaban en esa unión durante el siglo XIX, en parte ya se han conseguido en el marco de la Unión Europea». Rina destaca que «éste no deja de ser un tema de estudio, pese a que la idea de la unión ibérica esté prácticamente muerta», y recalca que eso, unido a la metodología utilizada (revistas, libros y periódicos de la época), han contribuido a lograr este galardón que consiste en una dotación económica y la publicación de su trabajo. Por su parte, Funcas ya premió en el año 2010 otra tesis extremeña. En ese caso fue la de Lourdes Jerez, profesora titular de Escuela Universitaria de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. El estudio llevaba por título 'El Impuesto de Flujos de Caja Empresarial: una alternativa al Impuesto sobre la Renta de las Sociedades'. En él, Jerez aludía el Impuesto de Sociedades, los problemas y las posibles alternativas de reforma de esta figura impositiva. Hasta la convocatoria 2014-2015, Funcas concedía un único premio orientado al ámbito de las Ciencias Sociales, pero desde entonces el galardón se ha ampliado a tres categorías: Ciencias de la Salud en las disciplinas de Biología, Química, Farmacia, Veterinaria, Psicología, Enfermería o Medicina; Ingeniería, en Matemáticas, Arquitectura y Física, y Humanidades, centrado en la Filología, Filosofía, Historia o carreras universitarias afines. En este último ha sido donde ha destacado el historiador nacido en Cáceres en 1986. Premio Extraordinario Fin de Carrera, ha sido becario en Lisboa de la Fundación Gulbenkian, profesor de la Universidad de Navarra y actualmente reside en Badajoz, ciudad a la que ha regresado tras hacer una estancia de investigación en la capital de México dentro de un programa de profesorado de la Universidad de Extremadura. Rina es también autor de los libros de poemas y relatos 'Capital de Mongolia: Ulán Bator' (2011) y de 'Mediterráneas. Ensayo de poesía popular'. Además, ha participado en el volumen colectivo de poesía 'La niña bonita'. Además, en 2014 vio reconocida su labor investigadora con el Premio Arturo Barea de la Diputación de Badajoz. En esa ocasión fue galardonado por su trabajo titulado 'Los imaginarios franquistas y la religiosidad popular (1936-1949)'. En ese texto, el autor cacereño profundiza en las contradicciones de actividades relacionadas con la religiosidad popular que provocaron enfrentamientos políticos durante periodos especialmente tensos, como los que tuvieron lugar durante la II República. Explica los métodos de resistencia de los participantes en la religiosidad popular y detalla los procedimientos del franquismo para apropiarse, durante la guerra y la posguerra, de esas manifestaciones.

Fuente: HOY

Costó años recuperarlo y sólo se consiguió con la ayuda de decenas de voluntarios. Años después se daría un paso más y decisivo, con el apoyo de la Junta de Extremadura, para poder abrir al público. Fue cuando se creó el centro de interpretación en lo que es el yacimiento arqueológico de Huerta Montero, un sepulcro colectivo, donde se calcula que hay enterrados decenas de cuerpos de personas que vivieron nada menos que en la edad del Calcolítico. Fue entonces cuando muchos almendralejenses descubrieron sus raíces. Años después se comenzó a celebrar el solsticio de invierno, precisamente el día clave en todo el año para el que los pobladores de Huerta Montero habían construido esa cámara funeraria. Este acontecimiento ha traído hasta Almendralejo a centenares de turistas, atraídos por ver algo diferente. Pero este año se ha querido dar un paso más transmitiendo este momento directamente al mundo. Gracias a Hoy.es y al canal de youtube de la Asamblea de Extremaduramiles de personas, en cualquier parte del planeta, pudieron verb el solsticio. Ese momento especial en el que los primeros rayos de sol del día entran por el corredor e iluminan la cámara circular en la que se encuentra el enterramiento. Para ello, los que lo construyeron tuvieron que hacer una serie de mediciones para que estuviera perfectamente orientado hacia el solsticio de invierno. Este año, además, el sol ha sido fuerte, por lo que su visión ha sido mágica, tal y como buscaban nuestros antepasados, ya que ha habido años en los que el día nublado ha impedido ver el espectáculo. Debido a esta retransmisión, este año no se ha abierto al público y se ha pasado a celebrar la jornada de puertas abiertas durante los pasados días 18, 22 y 23 de diciembre. Viajeros de todas partes, además de almendralejenses, han acudido a estos días de puertas abiertas, en los que técnicos de la Oficina de Turismo han explicado la intrahistoria de este yacimiento. Pero este enterramiento colectivo no es un yacimiento aislado, sino que forma parte de un antiguo poblado que tendría relación con otros restos arqueológicos como los del Cabezo de San Marcos, ya señalizado y con placas informativas, o la Cueva del Moro, en el club.

Fuente: HOY

Murió en 31 y en diciembre del 36, mientras se mataban en España "los hunos y los hotros", como contó en esa suerte de apuntes que publicarían póstumamente bajo el título El resentimiento trágico de la vida. Pero es 31 y es diciembre. 1936. Nieva en Salamanca -hay quórum entre las fuentes- y nieva sobre el caserón de la calle de Bordadores. Don Miguel de Unamuno muere, mal abrigado, con el pie ardiendo en la estufa y oliendo a quemado; como dentro de esa intrahistoria que él mismo famoseó. Quien es la referencia intelectual de España pasa sus últimas horas sin saberlo. Recluido pared con pared con la muy salmantina Casa de las muertes.
Unamuno por José Núñez. Confinado don Miguel en arresto domiciliario en el centro de la capital helmántica, un militar tiene la orden de "tirar a matar" si el autor de Niebla sube a cualquier automóvil, pues la frontera está cerca, de modo que tres números armados hacen guardia permanente en la puerta y siguen los pasos del ex rector en el empedrado charro. Para Jon Juaristi, hay que imaginarlo "bastante preocupado por esa parte de su familia que se ha quedado en Madrid. En zona republicana". Pero Unamuno no se achanta ni ante el frío ni ante la oficialidad, y desde la ya sabida sanción del Régimen, su caserón no para de recibir visitas de todo pelaje. "Muchos falangistas" rinden pleitesía al escritor pese al castigo. La consigna es "que no hable y que viva y que no pase la raya de Portugal", cuenta el escritor y dramaturgo Póllux Hernúñez, experto en Unamuno. Y, sin embargo, el escritor recibe a varios periodistas extranjeros a los que aliña cada discurso con un "por haber dicho estoy encerrado" o un que "bolchevismo y fascismo son las dos caras de la misma moneda". Son “días tristes” por la “guerra incivil” que invade España, y así ha quedado en la memoria familiar. A su nieto Pablo de Unamuno Pérez le llegó que en los momentos previos a su muerte, don Miguel de Unamuno “no paraba de escribir. Sumido en una profunda tristeza y recibiendo continuamente amistades y visitas”, comenta a EL ESPAÑOL. Póllux Hernúñez insiste en que han pasado “tres meses desde que habló por última vez en público. Sin el apoyo de su difunta mujer, vive prácticamente desterrado” en la Salamanca nacional.
Retrato de Unamuno a partir de la máscara mortuoria. A un andariego que va "sin abrigo por los picachos de Gredos"- relata de oídas familiares José Delfín Val, salmantino y escritor-, nadie lo desdice de opinar en baja voz y en su casa. El Régimen tiene miedo de que se le tuerza el último intelectual, pues aún Dionisio Ridruejo monta guardia en los luceros, y en la zona nacional, a pesar del episodio con Millán-Astray, Unamuno es una figura a tener en cuenta en el pensamiento del nuevo Estado. Los especialistas coinciden con Juaristi en que fuera posible que Franco contuviera a ciertas “fuerzas vivas” de la provincia. Y es que Salamanca es un fortín académico de Burgos. Lejos quedan los frentes, y hay que empezar por la intelectualidad. Y Unamuno afeó a Millán-Astray, sí, y la Falange es poco africanista, y en la Castilla Vieja lo tienen por referente. Unamuno va y viene por su caserón de Bordadores. Son fechas navideñas como insisten sus hagiógrafos. La tarde del 31, su hija Felisa se ha llevado a su nieto a ver 'belenes'. Unamuno, a las puertas de enero o de la muerte, viste recio y desabrigado ("no me lo imagino con batín", confiesa su nieto). Unamuno toma notas desordenadas de lo que va pasando en una España en llamas, junto a la mesa camilla. En zona nacional se cree que Madrid se "tomaría en horas", como arguye Pólllux Hernúñez, pero Unamuno ("despojado de todos los cargos, hasta los honoríficos", manifiesta su nieto) no cesa en su empeño dialéctico y suicida en creer que "España se salvará" a pesar de todo. Y a pesar de todo nadie sabe que ese "España se salvará" le va a costar el último hálito. A él, histriónico, que ha visto de niño el sitio de Bilbao, que ha sido desterrado en Fuerteventura por Primo de Rivera, nadie le priva de narrar el horror: “Cual sueño de despedida / ver a lo lejos la vida / que pasó, / y entre brumas, en el puerto / espera muriendo el muerto / que fui yo”. Y en esas notas nadie queda libre del verbo unamuniano, "esas notas que apuntaba en una correspondencia municipal o en una servilleta", como rememora José Delfín Val. Unamuno es viudo de "su Concha", pero mantiene cierto vigor físico a pesar del dolor, pues aún mantiene la gallardía de aquel “senderista de Gredos”. Y así le va llegando el fin. En las últimas dos semanas de su vida, Unamuno se cartea con frecuencia con su amigo Quintín de Torre, vasco y escultor que residía en Burgos. Zona azul. Cartas que "pasaron por la censura"; misivas fechadas entre el 1 y el 13 de diciembre, aunque hay investigadores que sostienen que la última carta de Unamuno puede estar fechada en torno al 21 de diciembre.
La lápida que se instaló, con versos unamunianos, en la fachada de la casa donde vivió y murió, en la calle Bordadores. La lápida que se instaló, con versos unamunianos, en la fachada de la casa donde vivió y murió, en la calle Bordadores. Volvamos al 31 de diciembre. Su hija Felisa ha llevado al nieto de paseo. Cerca. Al Hospital. “A tres minutos caminando”, sostiene Val. Ese 31, Unamuno recibe dos visitas que simbolizan las dos Españas dentro de la España franquista. La primera es la de Diego Martín Veloz, “cacique provincial”. Alguien que profesa por Unamuno un “cordial desprecio”, en palabras de José Delfín Val; tanto que a un “asno lo llamaba Unamuno”. La segunda visita, la última, es más agradable. Se trata del falangista Bartolomé Aragón. La conversación transcurre plácida en torno al brasero hasta que se llega al punto del futuro de España y su salvación divina. El dramaturgo Hernúñez dramatiza el debate en Unamuno, tragedia en veinte cuadros: “¡No! Eso no puede ser, Aragón. Dios no puede volverle la espalda a España. España se salvará porque tiene que salvarse. ¡España no puede perderse!”. Según parece, tras el "España no puede perderse", el escritor golpeó la mesa camilla, con furia, y el corazón dejó de latir. Una vez que Bartolomé Aragón cae en la cuenta de que ya no hay aliento en el viejo literato, sale del caserón como alma que lleva el diablo gritando: “Yo no lo he matado, yo no lo he matado”. Al día siguiente Víctor de la Serna, en desagravio intelectual, convoca a los intelectuales de la Falange local. Así lo recordaría justo cincuenta años después, otro 31 de diciembre y en las páginas de El Alcázar: “ (…) los que conocíamos el alma pura y hasta infantil de don Miguel presentíamos el ala del arcángel entre las nubes bajas en que las torres de Monterrey y de la Clerecía se clavaban. Detrás de los portones de las iglesias y de los conventos los Santos Cristos que él amaba y cantaba lleno de unción religiosa abrían sus brazos con amor. No había luz en las calles porque había guerra. Y cobraban un prestigio primitivo entonces las ventanitas, por donde la luz vegetal de la lámpara del Santísimo, dulce luz, humanizaba la sombras. Al día siguiente los empleados de una funeraria bajaban el cadáver de don Miguel al portal de la casa, donde quedó. ¿Abandonado? No, no, porque estábamos allí (entre señores muy importantes, conservadores, de los que por llamarles de algún modo se les suele llamar "de derechas") cuatro falangistas, cuyos nombres voy a escribir por si la anécdota de aquél día le interesa: Emilio Díaz Ferrer, Alcalde de Alcañiz; el pobre Miguel Fleta, Antonio de Obregón y el que esto escribe.”

 

Fuente: El Español

De esta manera, entre el 24 y el 31 de diciembre, Belmonte encenderá una luz cada día, ritual que también se repetirá en la sinagoga de esta ciudad donde vive una comunidad judía de más de cien personas y que fue a lo largo de los siglos uno de los mayores refugios para los judíos expulsados de España tras la Reconquista. El acto oficial de la inauguración de esta semana festiva judaica tendrá lugar el próximo 26 de diciembre, donde el Ayuntamiento de Belmonte y la comunidad judaica repartirán entre todos los vecinos y turistas el tradicional pastel de “Hannukkah”. El 27 de diciembre, el Museo Judío de Belmonte, que cada año recibe a unas 100.000 personas de todo el mundo, acogerá la presentación de un libro que versa sobre el judaísmo en esta ciudad y su convivencia con la Inquisición. El 29 de diciembre se inaugurará en el mismo museo la exposición sobre “Paños Sagrados, símbolos de Fe”, cedidos para la muestra por particulares de origen judío que residen en esta comarca de Portugal. Los actos de la Fiesta de las Luces también incluyen un espectáculo de fuegos bajo la técnica denominada “kinessis”, que se celebrará la noche del 30 de diciembre. La Fiesta de las Luces es uno de los mayores rituales judaicos y se remonta al siglo II a C para conmemorar la independencia judía. La localidad de Belmonte es una de las juderías mejor conservadas de la Península Ibérica y es uno de los referentes de la cultura hebrea en Portugal. En este municipio permanece latente la cultura judía desde finales del siglo XIII, cuando en 1297 fue inaugurada allí la primera sinagoga, que, más tarde, fue lugar de culto para el cristianismo. Fuente: ABC

La profesora del Departamento de Literatura Española de la Universidad de Salamanca (Usal) María Sánchez-Pérez ha descubierto la primera versión de El Quijote en judeoespañol, la variedad lingüística de los judíos sefardíes. Esta traducción parcial, dada a conocer a través de una nota de prensa por la propia Universidad, ha sido localizada por la profesora a través del periódico El Amigo de la Familya, publicado en Estambul en 1881. Para la Universidad de Salamanca, este hallazgo supone haber encontrado la primera versión conocida hasta la fecha del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha en judeoespañol aljamiado, es decir, "en lengua judeoespañola pero utilizando caracteres hebreos", según la institución académica. La primera entrega localizada por la profesora de la Facultad de Filología es una traducción al judeoespañol de El curioso impertinente, novela corta insertada en la primera parte de El Quijote que se publicó por entregas entre las páginas de El Amigo de la Familya durante varios números consecutivos. "Desde el principio podemos comprobar que no se trata de una mera transliteración del texto cervantino a caracteres hebreos, sino de una auténtica traducción al judeoespañol, utilizando términos y fórmulas muy castizamente sefardíes", ha explicado Sánchez-Pérez.

Fuente: Libertad Digital

El museo de Castelvecchio de Verona, en el norte de Italia, recuperó hoy las diecisiete valiosas pinturas, algunas de artistas como Rubens o Tintoretto, que fueron robadas hace un año y localizadas el pasado mayo en Ucrania. El ministro de Cultura italiano, Dario Franceschini, se desplazó a la capital ucraniana, Kiev, para participar en el acto de entrega de estas obras de arte, al que también acudió el presidente Petró Poroshenko, según un comunicado del Ministerio italiano. "Hoy es una día de alegría y satisfacción. El regreso a Italia de estas diecisiete obras maestras sustraídas hace más de un año (...) es el fruto de un intenso y provechoso trabajo de equipo en las investigaciones", señaló Franceschini en la nota. El ministro agradeció por el hallazgo de las piezas a la magistratura, a las fuerzas del orden, al cuerpo diplomático y a las autoridades ucranianas porque "han permitido sanar una herida dolorosa del patrimonio cultural italiano y mundial". Franceschini, acompañado por otras autoridades como el alcalde de Verona, Flavio Tosi, presentaron hoy en la ciudad italiana uno de los cuadros sustraídos, Niño con dibujo, un óleo realizado en 1523 por Giovanni Francesco Caroto. El resto de pinturas llegaron al aeropuerto veronés y será posible contemplarlas en el museo de Castelvecchio desde mañana, según anunció Tosi. Los cuadros fueron robados del museo de Castelvecchio de Verona a última hora de la tarde del 19 de noviembre de 2015, cuando los ladrones aprovecharon el momento de cambio de turno entre los trabajadores y los encargados de la vigilancia nocturna. Entre las diecisiete pinturas, con un valor estimado de 20 millones de euros, destacan cinco de Tintoretto, como su Sanson, así como la Dama delle Licnidi de Peter Paul Rubens. Completan el botín piezas de artistas como Pisanello, Jacopo Bellini, Andrea Mantegna, Giovanni Francesco Caroto, Domenico Tintoretto, Hans de Jode y Giovanni Benini.

Fuente: El Mundo

Últimas Noticias


Con el patrocinio de la
JUNTA DE EXTREMADURA
Consejería de Cultura, Turismo y Deporte


 

Agenda

More in Agenda  

Últimas Publicaciones

  • Inventario de Publicaciones
    MEMORIAS (Trabajos de investigación de historia y arte de Extremadura)   Memorias de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes I. -- Trujillo: Real Academia de...
More in Publicaciones  

Boletines

More in Boletín